La vacuna fue probada en ratones, a los que se les aplicó una dosis única que logró protegerlos de la adicción a la nicotina durante toda su vida.
Los investigadores utilizaron el hígado de los animales como “fábrica de producción” de anticuerpos capaces de atacar a la nicotina en el mismo momento en que la droga entra a la corriente sanguínea, evitando que ésta llegue al cerebro.
Los resultados demostraron que en los animales tratados con anticuerpos, su concentración de nicotina en el cerebro fue de sólo el 15% de la concentración de los animales que no recibieron la vacuna.
“Nuestra vacuna permite que el organismo produzca sus propios anticuerpos monoclonales contra la nicotina y, de esa forma, desarrolle una inmunidad funcional”, explicó en declaraciones a Science Translational Medicine el doctor Ronald Crystal, quien dirigió la investigación.
Se indicó que el estudio es preliminar y todavía deberán llevarse a cabo investigaciones más amplias.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, el tabaco mata a casi 6 millones de personas cada año y a menos que se tomen medidas urgentes para el 2030 la cifra aumentará a 8 millones.

Publicar un comentario