Mostrando entradas con la etiqueta grasa. Mostrar todas las entradas

Tener un exceso de grasa corporal puede presentar un riesgo importante para nuestra salud, y no hay que ser obeso para padecer de ello: muchas personas delgadas tienen un índice de masa grasa elevado y una baja composición muscular. Es por eso que hay que estar atentos y monitorear la composición corporal con un nutricionista cada cierto tiempo. La clave es comer bien (no hacer dieta), beber mucha agua y hacer ejercicio por lo menos 3 veces por semana.

No todos guardamos grasa de la misma forma y no todos la almacenamos en el mismo lugar: algunas personas ganan peso sólo en la panza, mientras que otros ganan peso y grasa en las piernas o caderas.

Existen diferentes formas de bajar los niveles de grasa y diferentes causas para su almacenamiento y eso es lo que puedes ver en esta guía visual:

Mala alimentación, exceso de grasas


No importa que tanto ejercites, si tu alimentación no es la adecuada siempre tendrás niveles elevados (y peligrosos) de grasa corporal. La grasa abdominal es especialmente peligrosa ya que, al mezclarse con nuestros órganos, va incidiendo en ellos y causando enfermedades. Es algo que va mucho más allá de lo estético. Acércate a un nutricionista y pide ayuda para cambiar tu dieta: te sorprenderá lo bien que te sentirás.

Muchos nervios y ansiedad

La depresión, el estrés y la ansiedad pueden generar un impacto profundo en el cuerpo al aumentar los niveles de la hormona del estrés, el cortisol. Adicionalmente, el estrés nos hace querer comer cosas dulces todo el tiempo, lo que contribuye a aumentar nuestra ingesta de grasas malas. Intenta hacer más ejercicio para controlar la ansiedad y la depresión: al principio será difícil, pero una vez que termines te sentirás mucho mejor ¡Endorfinas gratis!
Predisposición a guardar grasa en la zona de los glúteos

Suele ocurrirle con mayor frecuencia a las mujeres, especialmente si están pasando por la menopausia o tienen problemas hormonales. Para eliminar esta grasa se debe evitar fumar, beber, y pasar mucho tiempo inactivo. Los ejercicios con pesas pueden ayudar a aumentar el tono y reducir la grasa de esta área.
Metabolismo lento

A las personas con problemas de metabolismo la grasa se les suele acumular en todo el estómago. Lo ideal es acercarse al doctor para identificar cuál es el problema específico, ya que los temas del metabolismo pueden afectar mucho más que solo el peso. Intenta reducir el consumo de bebidas alcohólicas, azúcares y grasas.

Mala circulación

Tiende a ser hereditario y se relaciona con cuerpos o extremidades que se ven hinchados. Es más común en mujeres embarazadas o personas con mala circulación. Asegúrate de beber mucha agua y subir escaleras o salir a caminar. El ejercicio extra mejorará la circulación.
Sedentarismo extremo

Este es el caso, en general, de la gente que es muy sedentaria. Si no te mueves, no haces ejercicio y comes comida poco saludable (o un exceso de calorías) aumentarás tu cantidad de grasa corporal de forma pareja en todo tu cuerpo. Intenta controlar tus porciones, comer más verduras y frutas y comenzar con ejercicio ligero, como una caminata de 30 minutos 3 veces por semana. La idea es hacer cambios paulatinos e ir de a poco.

**Este artículo no busca reemplazar la consulta con un profesional. Si tienes problemas de sobrepeso, no dudes en visitar a tu doctor y a un profesional en el área de la nutrición. No comiences un nuevo plan de entrenamiento sin consultarlo con tu doctor.





ANUNCIO PATROCINADO



La grasa no se acumula uniformemente en tu cuerpo. Descubre por qué te sobra de un sitio y no de otro.

Por si no te has dado cuenta todavía, tu cuerpo está controlado por tus hormonas. Los niveles de estas sustancias mensajeras son responsables de todo lo que te pasa: tus estados de ánimo, la forma de tu cuerpo, tu capacidad de esfuerzo, y por supuesto, tus impulsos sexuales.

Las hormonas también controlan dónde se acumula la grasa en tu cuerpo. Este es el principal motivo de que en general los hombres tengan grasa en la barriga y las mujeres en las caderas. Según dónde se acumule tu grasa sabrás qué hormonas están en juego.



Grasa en los brazos y el pecho
Causa: bajos niveles de testosterona. La acumulación de grasa en los brazos y el pecho está relacionada con los bajos niveles de andrógenos u hormonas masculinas, incluyendo la famosa testosterona.
Solución: para potenciar la testosterona hay que comer grasa saludable, más proteínas, hacer ejercicios de fuerza y asegurarse de un buen aporte de vitamina B, zinc y magnesio.

Grasa en los hombros y las caderas
Causa: Insulina. Los picos de insulina en sangre producidos por los azúcares hacen que se acumule la grasa, especialmente en la espalda y las “asas del amor”. Es el tipo de gordura de aquellos a quienes les gusta lo dulce.
Solución: minimizar el azúcar y los hidratos de carbono de alto índice glucémico, comer más proteína y pescado graso, y comer más a menudo para evitar las subidas y bajadas de glucosa en sangre.

Grasa en el abdomen
Causa: cortisol. El cortisol, la hormona del estrés, es la responsable de la acumulación de grasa en la barriga, tanto en hombres como en mujeres.
Solución:
además de intentar llevar una vida más relajada, evitar que la comida cause estrés en nuestro cuerpo con subidas y bajadas de azúcar, y asegurarse un buen aporte de vitamina C, vitamina B5 y magnesio.

Grasa en las caderas
Causa: estrógenos. Las hormonas femeninas determinan la acumulación de grasa en las caderas y los muslos. Por eso cuando engordan las mujeres tienden a adoptar forma de pera y los hombres de manzana.
Solución: uno de los problemas con el estrógeno es su metabolismo. Si el cuerpo no los elimina, los niveles permanecen altos. Para ayudar al hígado a eliminar estrógenos se pueden tomar crucíferos, como el brócoli, soja y suplementar con vitamina B6, B12 y ácido fólico.
En cualquier caso recuerda: la acumulación de grasa es porque tu cuerpo recibe más comida de la que consume. Da igual dónde se acumule, si quieres estar mejor tendrás que comer adecuadamente y hacer ejercicio.



ANUNCIO PATROCINADO



La grasa no se acumula uniformemente en tu cuerpo. Descubre por qué te sobra de un sitio y no de otro.

Por si no te has dado cuenta todavía, tu cuerpo está controlado por tus hormonas. Los niveles de estas sustancias mensajeras son responsables de todo lo que te pasa: tus estados de ánimo, la forma de tu cuerpo, tu capacidad de esfuerzo, y por supuesto, tus impulsos sexuales.

Las hormonas también controlan dónde se acumula la grasa en tu cuerpo. Este es el principal motivo de que en general los hombres tengan grasa en la barriga y las mujeres en las caderas. Según dónde se acumule tu grasa sabrás qué hormonas están en juego.



Grasa en los brazos y el pecho
Causa: bajos niveles de testosterona. La acumulación de grasa en los brazos y el pecho está relacionada con los bajos niveles de andrógenos u hormonas masculinas, incluyendo la famosa testosterona.
Solución: para potenciar la testosterona hay que comer grasa saludable, más proteínas, hacer ejercicios de fuerza y asegurarse de un buen aporte de vitamina B, zinc y magnesio.

Grasa en los hombros y las caderas
Causa: Insulina. Los picos de insulina en sangre producidos por los azúcares hacen que se acumule la grasa, especialmente en la espalda y las “asas del amor”. Es el tipo de gordura de aquellos a quienes les gusta lo dulce.
Solución: minimizar el azúcar y los hidratos de carbono de alto índice glucémico, comer más proteína y pescado graso, y comer más a menudo para evitar las subidas y bajadas de glucosa en sangre.

Grasa en el abdomen
Causa: cortisol. El cortisol, la hormona del estrés, es la responsable de la acumulación de grasa en la barriga, tanto en hombres como en mujeres.
Solución:
además de intentar llevar una vida más relajada, evitar que la comida cause estrés en nuestro cuerpo con subidas y bajadas de azúcar, y asegurarse un buen aporte de vitamina C, vitamina B5 y magnesio.

Grasa en las caderas
Causa: estrógenos. Las hormonas femeninas determinan la acumulación de grasa en las caderas y los muslos. Por eso cuando engordan las mujeres tienden a adoptar forma de pera y los hombres de manzana.
Solución: uno de los problemas con el estrógeno es su metabolismo. Si el cuerpo no los elimina, los niveles permanecen altos. Para ayudar al hígado a eliminar estrógenos se pueden tomar crucíferos, como el brócoli, soja y suplementar con vitamina B6, B12 y ácido fólico.
En cualquier caso recuerda: la acumulación de grasa es porque tu cuerpo recibe más comida de la que consume. Da igual dónde se acumule, si quieres estar mejor tendrás que comer adecuadamente y hacer ejercicio.



ANUNCIO PATROCINADO



Con la tecnología de Blogger.