Si fumas o eres obeso no te operan
Si fumas o eres obeso, no te mereces ser operado por la sanidad pública. O al menos así lo cree la región del Valle de York, en el norte de Inglaterra, que ha decidido cerrar sus quirófanos a los obesos y fumadores para todas las operaciones rutinarias.
La decisión ha sido tomada por el Grupo de la Comisión Clínica del Valle de York, de la que dependen más de 300.000 habitantes, debido a los graves problemas de liquidez que atraviesan los hospitales del sistema público.
Según ha anunciado la Comisión, las personas con sobrepeso tendrán que esperar hasta un año por una operación no esencial, hasta que su índice de masa corporal sea menor de 30. "Es la mejor manera de sacar el máximo partido de los limitados recursos disponibles", ha justificado el Grupo.
Los fumadores deberán esperarán cerca de seis meses para ser operados a no ser que dejen de fumar en ocho semanas, lo cual reduciría la espera.
La decisión ha causado una gran alarma tanto entre la población como entre los máximos responsables del NHS (el servicio nacional de salud británico), que ha declarado que revisará la medida ya que las operaciones negadas a un grupo en particular son "incompatibles" con su constitución.
"El Valle de York está actualmente bajo medidas especiales de dirección legal y el NHS de Inglaterra les ha pedido revisar sus propuestas antes de que entren en vigor para garantizar que son proporcionales, clínicamente razonables y coherentes con las guías clínicas nacionales aplicables", ha declarado un portavoz del NHS.
Los críticos a la propuesta aseguran que, aunque las operaciones de las que se excluye a los colectivos no son urgentes, sí son necesarias y evitarían condenar a los pacientes a un dolor prolongado sin justificación.
Diane Abbott, secretaria de salud del opositor partido laborista, considera la medida como una "inaceptable violación del principio de sanidad pública". "Tenemos una crisis de salud pública en este país. La respuesta no es racionalizar el acceso al NHS en medidas de peso o estilo de vida", ha declarado Abbott.
Además de ahorrar lo máximo posible en gastos, la medida quiere obligar a los pacientes a responsabilizarse de su propio estado de salud. Lo que estas directrices no tienen en cuenta es que el tabaco es una de las drogas más adictivas que existen y que la obesidad es una enfermedad crónica, no una elección.











