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Las enfermeras son unos héroes que a menudo no son demasiado reconocidos por la comunidad médica, y mientras confiamos en su sabiduría para mantenernos sanos y seguros. ¿Sabía usted que sus años de experiencia en el manejo de muchas cosas les han dado toneladas de conocimiento en muchas áreas? Little Things ha recogido algunos de sus más variados y útiles consejos para compartirlos con nosotros. Ya sea que usted está tratando con un olor desagradable, un feo corte, sufre ansiedad o tiene el pelo algo “alocado”, siempre hay un truco de enfermera que es genial para salir del aprieto. Siga leyendo ocho de estos trucos de enfermeras:

Frotar pasta de dientes en su dedo y ponerla debajo de la nariz.


Este truco de la pasta de dientes en el dedo es para ayudar a su respiración. El mentol de los dentífricos produce un olor que no sólo son es desagradables, sino que además puede hacer que sea más fácil respirar. Unte un poco en sus dedos para olerlo y comprobar si lo necesita, y utilícelo de forma más directa untando por debajo de la nariz. La pasta de dientes, o el Vicks VapoRub o cualquier cosa mentolada funcionará bien.

Doblar toallas.

Esto no es (solo) por la limpieza de los pacientes; ¡así que cálmase! Todos nos ponemos ansiosos y preocupados a veces, y simplemente plegando – toallas, paños, sábanas y otras cosas complicadas – estará calmándose porque la acción nos distrae y nos hace sentir útiles sin necesidad de una intensa concentración.

Superglue en sus cortes.

¿Sabe de esos vendajes líquidos que se están volviendo más y más populares? Si usted no tiene ninguna venda, superglue funciona como una forma de sellar y proteger sus cortes, raspones y lesiones. Basta con aplicar una pequeña cantidad y seguir con lo que estaba haciendo. Obviamente, para cortes profundos o intensos, debe consultar a un profesional de la medicina, pero nosotros mismos nos podemos hacer cargo de los cortes menores. Pero ATENCIÓN: sólo para emergencias, el superglue puede irritar la piel, matar células y provocar otros efectos secundarios.
Detener una hemorragia con un tampón.

¡O con una toalla sanitaria! Después de todo los tampones fueron diseñados para la absorción de sangre. Puede detener una hemorragia nasal cortando un trocito de un tampón e introduciéndolo suavemente en la nariz. ¡Pero no vaya demasiado profundo! Use una toalla sanitaria para detener el sangrado de los cortes, de la misma manera que utilizaría cualquier otra tela o gasa.


Manchas limpias con peróxido de hidrógeno.

Si la mancha se ha fijado y no se va de ninguna forma, el peróxido de hidrógeno es su nuevo mejor amigo. Vierta un poco en un paño y aplique tanto cómo sea necesario para que la mancha asentada se quite.

Intercambiar sal por limón.

Una de las directivas más comunes de la dieta que usted recibe en un hospital es eliminar la sal, pero eso puede hacer que la degustación comida no sea buena, sobre todo si está acostumbrado a una dieta alta en sodio. Añada un poco de sabor sin poner en peligro su salud exprimiendo el jugo de un limón en sus comidas.

Lávese la piel con crema de afeitar.

Digamos que sus manos están cubiertas de una sustancia pegajosa en particular que no se puede quitar, no importa cuánto te esfuerces. Utilice crema de afeitar como una loción para ayudar a descomponerla y quitarla, luego termine usando toallitas o su rutina de limpieza habitual.

Desenredar su cabello con alcohol.

Si su cabello está muy enredado o enmarañado, puede utilizar alcohol para desenredarlo. Su acción consiste en eliminar cualquier sustancia que causa los enredos y deshace los nudos. Simplemente ponga unas gotas en la zona y masajee suavemente a través de su cabello.




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No necesitás ser un adicto al gimnasio ni hacer una dieta extrema para estar en mejor estado físico. Los cambios sencillos son vías más rápidas, y si los convertís en hábitos, podrás mantenerte con salud y vigor los próximos años.

1. Dejá de usar los apoyabrazos para levantarte de las sillas

Esto fortalecerá tus músculos y te ayudará a protegerte contra caídas mientras envejecés. Sin usar las manos para apoyarte, afirmá los pies en el suelo, contraé los músculos abdominales y los glúteos, e incorporate poco a poco hasta quedar de pie. Cada incorporación equivale a una sentadilla, el ejercicio perfecto para tonificar los glúteos y los principales músculos de los muslos. Si te sentás también sin apoyar las manos, obtendrás un beneficio doble.

“Este ejercicio de fortalecimiento muscular es el más eficaz de todos”, asegura Darren Chandler, consultor en terapia ortopédica. “Conserva la estabilidad de las caderas y los músculos que las sostienen. Sin embargo, tené cuidado cuando lo intentes por primera vez. Es posible que apoyes una mano sobre la silla sin pensarlo las primeras veces que lo hagas, pero pronto te acostumbrarás a mantener el equilibrio”.

2. Llevá la cuenta de las compras que hagas

Cada vez que vayas al supermercado, llevá la cuenta mental de lo que vas a gastar en total mientras colocás cada artículo en el carrito. Este reto, modesto pero frecuente, activa la zona cerebral donde reside la memoria de trabajo, que es crucial para la concentración y la planeación. Las investigaciones muestran que la memoria de trabajo disminuye entre 5 y 10 % cada década después de los 25 años de edad. Un estudio realizado en 2007 por el Instituto Karolinska, en Suecia, reveló que el entrenamiento puede mejorar la memoria de trabajo y la capacidad de atención.


3. Protegé tus neuronas tomando café

Bebé hasta cuatro tazas de café al día. Ya sea instantáneo, descafeinado o exprés, los expertos creen que los antioxidantes que contiene ofrecen cierta protección contra la diabetes y la enfermedad de Parkinson.

El café con cafeína también puede mejorar las funciones cognitivas. El efecto estimulante de esta sustancia aumenta la actividad neuronal, lo que mejora el tiempo de reacción, la memoria, la capacidad intelectual y el estado de ánimo. Según el doctor Arfan Ikram, del Centro Médico Erasmus, en Rotterdam, Holanda, el consumo de entre tres y cinco tazas de café todos los días está asociado con un menor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

4. Comé un pote de yogur por día

Hay pruebas de que los productos lácteos brindan protección contra la diabetes. Un estudio realizado por la Universidad de Cambridge en 2014 mostró que comer regularmente una taza pequeña de yogur (125 gramos) bajo en grasa bastaba para reducir hasta un 28 % el riesgo de contraer diabetes tipo 2. Los investigadores creen que una forma especial de vitamina K y las bacterias benéficas contenidas en los productos lácteos fermentados pueden ser la clave de esos beneficios.

5. Sonate una fosa nasal a la vez

Aunque uno tiende a sonarse del modo habitual cuando está resfriado, el doctor J. Owen Hendley, especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad Estatal de Virginia, advierte que sonarse continuamente a través de ambas fosas puede hacer que el moco refluya hacia los senos paranasales y propiciar una infección secundaria. “Ya sea que sorbas (el moco pasa de la parte posterior de la garganta al esófago y luego al estómago) o te suenes, hacelo con una fosa nasal a la vez”, aconseja.

6. Abrí las ventanillas del auto

Si viajás en auto con una persona que pudiera estar resfriada o enferma de gripe, abrí una ventanilla para reducir el riesgo de contagio (o una ventana si están dentro de una habitación). Un estudio realizado por la Universidad Tecnológica de Queensland, en Brisbane, Australia, reveló que pasar 90 minutos en el ambiente cerrado de un auto con alguien que tenga gripe aumenta en más de un 60 % la probabilidad de contagio. Ahora bien, el riesgo puede bajar a 20 % si abrís las ventanillas para ventilar el interior del coche. “Es probable que el riesgo de infección se reduzca de modo similar dentro de casas y edificios”, señaló Lidia Morawska, directora del estudio y experta en calidad del aire.


7. Bajá algunos grados la calefacción

Está comprobado que sentir un poco de frío aumenta los niveles de grasa café en el cuerpo, un tipo de tejido adiposo que quema calorías y las reservas de grasa y ayuda a mantener estables los niveles de glucosa en la sangre. Un estudio realizado por investigadores estadounidenses mostró que reducir la temperatura de una habitación a 19 °C mientras los participantes dormían aumentó notablemente su volumen de grasa café y mejoró su sensibilidad a la insulina, en comparación con otro grupo que durmió a 24 °C.

8. Contraé el abdomen al recibir notificaciones

Dejá que cada e-mail o mensaje de texto que recibís sea la señal para contraer los músculos del abdomen y levantar ambos pies durante unos segundos. Esta sencilla actividad hace trabajar los músculos del bajo vientre, que son vitales para proteger de daños la espalda y aliviar la tensión y el dolor.

9. Usá el baño de arriba

Subí por las escaleras ordinarias en vez de utilizar las eléctricas, salí del ascensor un piso antes y procurá usar el baño de la planta alta. Subir seis tramos de 12 escalones tres veces al día ayuda a quemar hasta 450 calorías en total, la misma cantidad que quemarías haciendo un ejercicio vigoroso. A la larga, ese esfuerzo extra para los músculos de tus piernas, tus pulmones y corazón puede tener un enorme impacto en tu salud.

Un estudio suizo mostró que personas que subieron escaleras unas 20 veces al día durante más de tres meses tuvieron una mejoría notable de su condición física, y redujeron su presión arterial, peso y niveles de colesterol en la sangre.

10. Comé al menos una porción de verduras de hoja verde al día

Comer diariamente una porción y media (120 gramos) de verduras de hoja verde, como espinacas, repollo rizado o brócoli, podría bastar para reducir en 14 % tu riesgo de contraer diabetes tipo 2, señalan investigadores de la Universidad de Leicester, en el Reino Unido. Una posible explicación es que las verduras verdes son ricas en magnesio (al igual que algunas legumbres, nueces y semillas), mineral que parece ayudar a regular los niveles de glucosa en la sangre.

11. Tratá de hacer más recorridos a pie

Imprimí un mapa de tu barrio y trazá en él un círculo de un kilómetro de radio alrededor de tu casa; luego, establecé esta regla familiar: si un destino está a menos de un kilómetro de distancia, llegá a él caminando. Un paseo de un kilómetro quema unas 62 calorías en cada sentido, y está demostrado que caminar de modo habitual ayuda a prevenir cardiopatías, la demencia senil y la depresión.

Un estudio realizado en Europa con más de 334.000 personas reveló que hacer una caminata diaria de 20 minutos a paso vivo puede reducir entre un 16 y un 30 % el riesgo de muerte prematura. “El mensaje es sencillo”, dice Ulf Ekelund, investigador de la Universidad de Cambridge y coautor del estudio. “Una pequeña cantidad de actividad física a diario puede aportar grandes beneficios de salud a las personas que son físicamente inactivas”.

12. Poné tu cepillo de dientes en el lavavajillas

Estos cepillos pueden ser un caldo de cultivo para las bacterias. Científicos de la Universidad de Manchester, en el Reino Unido, descubrieron que un cepillo de dientes contiene, en promedio, 10 millones de microorganismos, entre ellos un alto porcentaje de bacterias potencialmente nocivas, como la Escherichia coli. Para ayudar a matar estos bichos, enjuagá tu cepillo cada tres días en agua hirviendo. O bien, poné los cepillos de dientes de toda la familia en el lavavajillas cada semana.

13. Usá la regla 5:2 para beber alcohol

La llamada dieta 5:2, consistente en restringir la ingestión de calorías a solo dos días a la semana, ha ayudado a muchas personas a bajar de peso. Los expertos creen ahora que esta regla podría funcionar también para el consumo de bebidas alcohólicas; es decir, pasar dos días de la semana sin ingerir ningún tipo de alcohol.

Según un informe de la Coalición Europea contra el Cáncer de Mama, el riesgo de contraer este tipo de cáncer aumenta entre 7 y 12 % por cada unidad de alcohol ingerida al día (este puede aumentar los estrógenos, hormonas que estimulan el crecimiento de tumores mamarios). Por lo tanto, reducir el consumo de alcohol podría disminuir ese riesgo. Pero en vez de dejar de ingerir alcohol durante, por ejemplo, un mes entero, fijate estos dos objetivos: elegí un par de días a la semana en los que no bebas nada de alcohol, e ingerí menos unidades en los días en que sí bebas.

14. Tomá chocolate en la merienda

Un estudio reciente muestra que los antioxidantes del cacao pueden aumentan el flujo de sangre a ciertas zonas del cerebro, lo que podría mejorar la memoria de los adultos mayores. Investigadores del Centro Médico de la Universidad de Columbia, en Nueva York, observaron que hombres y mujeres de entre 50 y 69 años tuvieron un desempeño mejor y más rápido en pruebas de memoria luego de tres meses de tomar una bebida de cacao rica en flavonoides. “Si un participante tenía la memoria típica de una persona de 60 años al inicio del estudio, al cabo de tres meses tenía la memoria de una de 30 o 40 años”, dice el neurólogo Scott Small, director del estudio. Elegí una marca que tenga la mayor proporción de sólidos de cacao.




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No necesitás ser un adicto al gimnasio ni hacer una dieta extrema para estar en mejor estado físico. Los cambios sencillos son vías más rápidas, y si los convertís en hábitos, podrás mantenerte con salud y vigor los próximos años.

1. Dejá de usar los apoyabrazos para levantarte de las sillas

Esto fortalecerá tus músculos y te ayudará a protegerte contra caídas mientras envejecés. Sin usar las manos para apoyarte, afirmá los pies en el suelo, contraé los músculos abdominales y los glúteos, e incorporate poco a poco hasta quedar de pie. Cada incorporación equivale a una sentadilla, el ejercicio perfecto para tonificar los glúteos y los principales músculos de los muslos. Si te sentás también sin apoyar las manos, obtendrás un beneficio doble.

“Este ejercicio de fortalecimiento muscular es el más eficaz de todos”, asegura Darren Chandler, consultor en terapia ortopédica. “Conserva la estabilidad de las caderas y los músculos que las sostienen. Sin embargo, tené cuidado cuando lo intentes por primera vez. Es posible que apoyes una mano sobre la silla sin pensarlo las primeras veces que lo hagas, pero pronto te acostumbrarás a mantener el equilibrio”.

2. Llevá la cuenta de las compras que hagas

Cada vez que vayas al supermercado, llevá la cuenta mental de lo que vas a gastar en total mientras colocás cada artículo en el carrito. Este reto, modesto pero frecuente, activa la zona cerebral donde reside la memoria de trabajo, que es crucial para la concentración y la planeación. Las investigaciones muestran que la memoria de trabajo disminuye entre 5 y 10 % cada década después de los 25 años de edad. Un estudio realizado en 2007 por el Instituto Karolinska, en Suecia, reveló que el entrenamiento puede mejorar la memoria de trabajo y la capacidad de atención.


3. Protegé tus neuronas tomando café

Bebé hasta cuatro tazas de café al día. Ya sea instantáneo, descafeinado o exprés, los expertos creen que los antioxidantes que contiene ofrecen cierta protección contra la diabetes y la enfermedad de Parkinson.

El café con cafeína también puede mejorar las funciones cognitivas. El efecto estimulante de esta sustancia aumenta la actividad neuronal, lo que mejora el tiempo de reacción, la memoria, la capacidad intelectual y el estado de ánimo. Según el doctor Arfan Ikram, del Centro Médico Erasmus, en Rotterdam, Holanda, el consumo de entre tres y cinco tazas de café todos los días está asociado con un menor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

4. Comé un pote de yogur por día

Hay pruebas de que los productos lácteos brindan protección contra la diabetes. Un estudio realizado por la Universidad de Cambridge en 2014 mostró que comer regularmente una taza pequeña de yogur (125 gramos) bajo en grasa bastaba para reducir hasta un 28 % el riesgo de contraer diabetes tipo 2. Los investigadores creen que una forma especial de vitamina K y las bacterias benéficas contenidas en los productos lácteos fermentados pueden ser la clave de esos beneficios.

5. Sonate una fosa nasal a la vez

Aunque uno tiende a sonarse del modo habitual cuando está resfriado, el doctor J. Owen Hendley, especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad Estatal de Virginia, advierte que sonarse continuamente a través de ambas fosas puede hacer que el moco refluya hacia los senos paranasales y propiciar una infección secundaria. “Ya sea que sorbas (el moco pasa de la parte posterior de la garganta al esófago y luego al estómago) o te suenes, hacelo con una fosa nasal a la vez”, aconseja.

6. Abrí las ventanillas del auto

Si viajás en auto con una persona que pudiera estar resfriada o enferma de gripe, abrí una ventanilla para reducir el riesgo de contagio (o una ventana si están dentro de una habitación). Un estudio realizado por la Universidad Tecnológica de Queensland, en Brisbane, Australia, reveló que pasar 90 minutos en el ambiente cerrado de un auto con alguien que tenga gripe aumenta en más de un 60 % la probabilidad de contagio. Ahora bien, el riesgo puede bajar a 20 % si abrís las ventanillas para ventilar el interior del coche. “Es probable que el riesgo de infección se reduzca de modo similar dentro de casas y edificios”, señaló Lidia Morawska, directora del estudio y experta en calidad del aire.


7. Bajá algunos grados la calefacción

Está comprobado que sentir un poco de frío aumenta los niveles de grasa café en el cuerpo, un tipo de tejido adiposo que quema calorías y las reservas de grasa y ayuda a mantener estables los niveles de glucosa en la sangre. Un estudio realizado por investigadores estadounidenses mostró que reducir la temperatura de una habitación a 19 °C mientras los participantes dormían aumentó notablemente su volumen de grasa café y mejoró su sensibilidad a la insulina, en comparación con otro grupo que durmió a 24 °C.

8. Contraé el abdomen al recibir notificaciones

Dejá que cada e-mail o mensaje de texto que recibís sea la señal para contraer los músculos del abdomen y levantar ambos pies durante unos segundos. Esta sencilla actividad hace trabajar los músculos del bajo vientre, que son vitales para proteger de daños la espalda y aliviar la tensión y el dolor.

9. Usá el baño de arriba

Subí por las escaleras ordinarias en vez de utilizar las eléctricas, salí del ascensor un piso antes y procurá usar el baño de la planta alta. Subir seis tramos de 12 escalones tres veces al día ayuda a quemar hasta 450 calorías en total, la misma cantidad que quemarías haciendo un ejercicio vigoroso. A la larga, ese esfuerzo extra para los músculos de tus piernas, tus pulmones y corazón puede tener un enorme impacto en tu salud.

Un estudio suizo mostró que personas que subieron escaleras unas 20 veces al día durante más de tres meses tuvieron una mejoría notable de su condición física, y redujeron su presión arterial, peso y niveles de colesterol en la sangre.

10. Comé al menos una porción de verduras de hoja verde al día

Comer diariamente una porción y media (120 gramos) de verduras de hoja verde, como espinacas, repollo rizado o brócoli, podría bastar para reducir en 14 % tu riesgo de contraer diabetes tipo 2, señalan investigadores de la Universidad de Leicester, en el Reino Unido. Una posible explicación es que las verduras verdes son ricas en magnesio (al igual que algunas legumbres, nueces y semillas), mineral que parece ayudar a regular los niveles de glucosa en la sangre.

11. Tratá de hacer más recorridos a pie

Imprimí un mapa de tu barrio y trazá en él un círculo de un kilómetro de radio alrededor de tu casa; luego, establecé esta regla familiar: si un destino está a menos de un kilómetro de distancia, llegá a él caminando. Un paseo de un kilómetro quema unas 62 calorías en cada sentido, y está demostrado que caminar de modo habitual ayuda a prevenir cardiopatías, la demencia senil y la depresión.

Un estudio realizado en Europa con más de 334.000 personas reveló que hacer una caminata diaria de 20 minutos a paso vivo puede reducir entre un 16 y un 30 % el riesgo de muerte prematura. “El mensaje es sencillo”, dice Ulf Ekelund, investigador de la Universidad de Cambridge y coautor del estudio. “Una pequeña cantidad de actividad física a diario puede aportar grandes beneficios de salud a las personas que son físicamente inactivas”.

12. Poné tu cepillo de dientes en el lavavajillas

Estos cepillos pueden ser un caldo de cultivo para las bacterias. Científicos de la Universidad de Manchester, en el Reino Unido, descubrieron que un cepillo de dientes contiene, en promedio, 10 millones de microorganismos, entre ellos un alto porcentaje de bacterias potencialmente nocivas, como la Escherichia coli. Para ayudar a matar estos bichos, enjuagá tu cepillo cada tres días en agua hirviendo. O bien, poné los cepillos de dientes de toda la familia en el lavavajillas cada semana.

13. Usá la regla 5:2 para beber alcohol

La llamada dieta 5:2, consistente en restringir la ingestión de calorías a solo dos días a la semana, ha ayudado a muchas personas a bajar de peso. Los expertos creen ahora que esta regla podría funcionar también para el consumo de bebidas alcohólicas; es decir, pasar dos días de la semana sin ingerir ningún tipo de alcohol.

Según un informe de la Coalición Europea contra el Cáncer de Mama, el riesgo de contraer este tipo de cáncer aumenta entre 7 y 12 % por cada unidad de alcohol ingerida al día (este puede aumentar los estrógenos, hormonas que estimulan el crecimiento de tumores mamarios). Por lo tanto, reducir el consumo de alcohol podría disminuir ese riesgo. Pero en vez de dejar de ingerir alcohol durante, por ejemplo, un mes entero, fijate estos dos objetivos: elegí un par de días a la semana en los que no bebas nada de alcohol, e ingerí menos unidades en los días en que sí bebas.

14. Tomá chocolate en la merienda

Un estudio reciente muestra que los antioxidantes del cacao pueden aumentan el flujo de sangre a ciertas zonas del cerebro, lo que podría mejorar la memoria de los adultos mayores. Investigadores del Centro Médico de la Universidad de Columbia, en Nueva York, observaron que hombres y mujeres de entre 50 y 69 años tuvieron un desempeño mejor y más rápido en pruebas de memoria luego de tres meses de tomar una bebida de cacao rica en flavonoides. “Si un participante tenía la memoria típica de una persona de 60 años al inicio del estudio, al cabo de tres meses tenía la memoria de una de 30 o 40 años”, dice el neurólogo Scott Small, director del estudio. Elegí una marca que tenga la mayor proporción de sólidos de cacao.




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Todos sabemos que debemos comer bien, hacer ejercicio y dormir lo suficiente para mejorar nuestra salud. Sin embargo, muchas veces el estilo de vida ajetreado impide cumplir al pie de la letra con estos 3 requerimientos, sobre todo por el factor tiempo.

Por ello, la nutricionista certificada norteamericana Deborah Enos propone pequeños trucos de no más de 60 segundos que contribuyen al bienestar. Eso sí, esto no quiere decir que debamos olvidarnos de comer más sano, realizar actividad física y tener las horas de sueño que necesitamos.

Conoce estos 5 consejos recogidos por la revista de salud EveryDay Health.

1. Combate tu adicción al azúcar con un snack dulce pero saludable

Un estudio de la Universidad de Princeton encontró signos de abstinencia en ratones a los que se les había permitido comer mucha azúcar y luego se les quitó. Esto quiere decir, que este elemento es altamente adictivo.
Pero Enos propone una solución. Para evitar los dulces, pasteles y helados que tanto nos obsesionan, es bueno cambiar este tipo de snacks por otros también dulces, pero sanos. Por ejemplo, puede ser un delicioso plátano o berries con yogurt.

“Los plátanos son dulces, por lo que pueden satisfacer tus ansias, pero no tienen azúcar añadido. Es una merienda rápida rica en fibra que mantendrá la sensación de saciedad”, explica la especialista. También propone hacer tus propios helados sanos, congelando yogurt con berries en las bandejas para cubos de hielo.

2. Alarga tu vida, poniéndote de pie

Si quieres alargar tu vida en este preciso momento, lo mejor que puedes hacer es pararte. Muchas personas pasan la mayor parte del día sentadas y no sólo frente a su escritorio en el trabajo, pues además se van sentadas en el auto o locomoción colectiva, ven televisión y se sientan a comer.

“Un estudio encontró que las personas que estaban obligadas a sentarse durante largos períodos de tiempo en el trabajo eran más propensos a experimentar síntomas de malestar psicológico”, dice Enos, añadiendo que también se ha descubierto que las mujeres que se sientan durante 10 horas al día tienen mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

Poniéndote de pie por un minuto cada vez que puedas, mejoras tu salud automáticamente a largo y corto plazo, dice la experta.

De hecho, agrega que una revisión realizada por la Sociedad Americana del Cáncer encontró que las mujeres que se sientan durante al menos seis horas al día tienen un índice de mortalidad un 34% más alto que las que se sientan menos de 3 horas diarias. Mientras, “los hombres que se sientan más de seis horas tienen una tasa de mortalidad un 17% más alta”, explicó

3. Cambia tu estado de ánimo comiendo chocolate

La ciencia ha determinado que las personas que comen comida chatarra habitualmente son un 51% más propensas a mostrar signos de depresión, afirmó Enos, añadiendo que muchos caen en el ciclo emocional de buscar consuelo en una bolsa de papas fritas o caja de helado cuando están tristes o estresados​​.

En este sentido, ella recomienda que cada vez que te sientas mal de ánimo, en lugar de beber alcohol o comer chatarra, consumas un trozo de chocolate negro. Esto puede combatir tu antojo de algo dulce y hacerte sentir bien al mismo tiempo. De hecho, en el libro “Un chocolate al día” del doctor John Ashton, se indica que la feniletilamina que se encuentra en el chocolate tiene un efecto estimulante en el cerebro.

4. Combate antojos cepillando tus dientes

Muchas veces comemos en exceso casi sin darnos cuenta. Por ello, la nutricionista recomienda lavarse los dientes después de comer, no sólo por higiene, sino que para evitar antojos posteriores.

Según ella, el cepillado ayuda a aliviar la ansiedad y la menta de la pasta arruina cualquier sabor, lo que nos quita las ganas de comer. Eso, sin contar que cuando te lavas los dientes, probablemente te dé “flojera” lavarte los dientes de nuevo y evites consumir más alimentos.

5. Mantén tu peso (o incluso redúcelo) procurando que tu última comida sea 3 horas antes de acostarte

Si te acuestas a las 22:00 horas, tu última comida debería ser a eso de las 19:00 horas. Si te duermes más tarde, entonces puedes prolongar esta hora también.

“Cada comida te mantendrá lleno durante aproximadamente tres a cuatro horas”, afirma la especialista, agregando que si comes a las 18:00 no deberías preocuparte de tener hambre hasta por lo menos las 21:00.




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Todos sabemos que debemos comer bien, hacer ejercicio y dormir lo suficiente para mejorar nuestra salud. Sin embargo, muchas veces el estilo de vida ajetreado impide cumplir al pie de la letra con estos 3 requerimientos, sobre todo por el factor tiempo.

Por ello, la nutricionista certificada norteamericana Deborah Enos propone pequeños trucos de no más de 60 segundos que contribuyen al bienestar. Eso sí, esto no quiere decir que debamos olvidarnos de comer más sano, realizar actividad física y tener las horas de sueño que necesitamos.

Conoce estos 5 consejos recogidos por la revista de salud EveryDay Health.

1. Combate tu adicción al azúcar con un snack dulce pero saludable

Un estudio de la Universidad de Princeton encontró signos de abstinencia en ratones a los que se les había permitido comer mucha azúcar y luego se les quitó. Esto quiere decir, que este elemento es altamente adictivo.
Pero Enos propone una solución. Para evitar los dulces, pasteles y helados que tanto nos obsesionan, es bueno cambiar este tipo de snacks por otros también dulces, pero sanos. Por ejemplo, puede ser un delicioso plátano o berries con yogurt.

“Los plátanos son dulces, por lo que pueden satisfacer tus ansias, pero no tienen azúcar añadido. Es una merienda rápida rica en fibra que mantendrá la sensación de saciedad”, explica la especialista. También propone hacer tus propios helados sanos, congelando yogurt con berries en las bandejas para cubos de hielo.

2. Alarga tu vida, poniéndote de pie

Si quieres alargar tu vida en este preciso momento, lo mejor que puedes hacer es pararte. Muchas personas pasan la mayor parte del día sentadas y no sólo frente a su escritorio en el trabajo, pues además se van sentadas en el auto o locomoción colectiva, ven televisión y se sientan a comer.

“Un estudio encontró que las personas que estaban obligadas a sentarse durante largos períodos de tiempo en el trabajo eran más propensos a experimentar síntomas de malestar psicológico”, dice Enos, añadiendo que también se ha descubierto que las mujeres que se sientan durante 10 horas al día tienen mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

Poniéndote de pie por un minuto cada vez que puedas, mejoras tu salud automáticamente a largo y corto plazo, dice la experta.

De hecho, agrega que una revisión realizada por la Sociedad Americana del Cáncer encontró que las mujeres que se sientan durante al menos seis horas al día tienen un índice de mortalidad un 34% más alto que las que se sientan menos de 3 horas diarias. Mientras, “los hombres que se sientan más de seis horas tienen una tasa de mortalidad un 17% más alta”, explicó

3. Cambia tu estado de ánimo comiendo chocolate

La ciencia ha determinado que las personas que comen comida chatarra habitualmente son un 51% más propensas a mostrar signos de depresión, afirmó Enos, añadiendo que muchos caen en el ciclo emocional de buscar consuelo en una bolsa de papas fritas o caja de helado cuando están tristes o estresados​​.

En este sentido, ella recomienda que cada vez que te sientas mal de ánimo, en lugar de beber alcohol o comer chatarra, consumas un trozo de chocolate negro. Esto puede combatir tu antojo de algo dulce y hacerte sentir bien al mismo tiempo. De hecho, en el libro “Un chocolate al día” del doctor John Ashton, se indica que la feniletilamina que se encuentra en el chocolate tiene un efecto estimulante en el cerebro.

4. Combate antojos cepillando tus dientes

Muchas veces comemos en exceso casi sin darnos cuenta. Por ello, la nutricionista recomienda lavarse los dientes después de comer, no sólo por higiene, sino que para evitar antojos posteriores.

Según ella, el cepillado ayuda a aliviar la ansiedad y la menta de la pasta arruina cualquier sabor, lo que nos quita las ganas de comer. Eso, sin contar que cuando te lavas los dientes, probablemente te dé “flojera” lavarte los dientes de nuevo y evites consumir más alimentos.

5. Mantén tu peso (o incluso redúcelo) procurando que tu última comida sea 3 horas antes de acostarte

Si te acuestas a las 22:00 horas, tu última comida debería ser a eso de las 19:00 horas. Si te duermes más tarde, entonces puedes prolongar esta hora también.

“Cada comida te mantendrá lleno durante aproximadamente tres a cuatro horas”, afirma la especialista, agregando que si comes a las 18:00 no deberías preocuparte de tener hambre hasta por lo menos las 21:00.




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