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109 nobeles acusan a Greenpeace de “crimen contra la humanidad” por los transgénicos

Un total de 109 premios Nobel acusa a Greenpeace de “crímenes contra la humanidad” por su bloqueo a los organismos mejorados genéticamente (OMG).

A través de una misiva, los expertos hacen un llamamiento para que Greenpeace"cese y desista en su campaña contra el arroz dorado específicamente, y los cultivos y alimentos mejorados a través de la biotecnología en general" y piden a los "gobiernos del mundo" que "rechacen la campaña" de la organización y "aceleren el acceso de los agricultores a todas las herramientas de la biología moderna".

"¿Cuánta gente en el mundo debe de morir antes de considerar estos como un crimen contra la humanidad?", apunta la misiva, en la que se recuerda que el cultivo de arroz dorado tiene el potencial de reducir o eliminar gran parte de la muerte y la enfermedad causada por una deficiencia de vitamina A (VAD), que sufren 250 millones de personas en el mundo, sobre todo en África y el sudeste de Asia.

Instamos a Greenpeace y sus seguidores a volver a examinar la experiencia de los agricultores y los consumidores de todo el mundo con cultivos y alimentos mejorados a través de la biotecnología y abandonen su campaña contra los organismos genéticamente mejorados (OMG) y contra el arroz dorado en particular", apuntan los Premios Nobel

Los firmantes critican, además, que la organización ecologista niegue y tergiverse los riesgos, beneficios e impactos de los alimentos transgénicos de informes presentados por organismos científicos y reguladores de todo el mundo y que, según recuerdan, "han determinado que este tipo de cultivo y alimento es tan seguro como cualquier otro método de producción".

"Instamos a Greenpeace y sus seguidores a volver a examinar la experiencia de los agricultores y los consumidores de todo el mundo con cultivos y alimentos mejorados a través de la biotecnología y abandonen su campaña contra los organismos genéticamente mejorados (OMG) y contra el arroz dorado en particular", apuntan los firmantes del texto.

Los laureados piden a Greenpeace que abandonen su campaña contra el llamado arroz dorado.

Los laureados piden a Greenpeace que abandonen su campaña contra el llamado arroz dorado.

"Nunca ha habido un solo caso confirmado de un resultado negativo en la salud de los seres humanos o animales derivados del consumo de estos alimentos. Se ha demostrado en repetidas ocasiones que sus impactos ambientales son menos perjudiciales para el medioambiente, además de una gran ayuda para la biodiversidad global", han añadido.

Por su parte, Greenpeace ha contestado a estas acusaciones a través de un comunicado de la activista en el sudeste asiático, Wilhelmina Pelegrina, en el que niega las acusaciones de "bloqueo" al cultivo de arroz dorado. A su juicio, este producto "ha fallado como una solución" a la situación del planeta y por ello "no está actualmente disponible para la venta, incluso después de más de 20 años de investigación".

"Tal como se reconoce por el Instituto Internacional de Investigación del Arroz, no ha sido probado que pueda hacer frente a la deficiencia de vitamina A. Así que, para ser claros, estamos hablando de algo que ni siquiera existe", ha apuntado la activista.

Greenpeace apunta que se trata de un experimento costoso en el que se está trabajando en lugar de "invertir en hacer frente a la desnutrición a través de una dieta más diversa, el acceso equitativo a la alimentación y a la agricultura ecológica".

Hispantv
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Las importaciones de OGM o productos genéticamente modificados son un "complot sionista" para infectar a los iraníes con enfermedades, revela Ali Karami, un investigador persa.

Karami, especialista en biotecnología e ingeniería genética, cree que una "mafia de importación" está detrás de la distribución de los productos OGM en el país.

La realidad es que a las empresas estadounidenses e israelíes no les importa la vida de las personas (…) En primer lugar, la comida contaminada causa enfermedad y entonces el paciente necesita medicamentos. Esto es el capitalismo, por lo que el dinero es el criterio y los productos farmacéuticos constituyen una industria de miles de millones de dólares", comentó el investigador iraní Ali Karami.

Afirma haber recibido amenazas de muerte después de que su primera entrevista con Tasnim fuera publicada el mes pasado, revela dicha agencia iraní de noticias que ha publicado este lunes la segunda parte de sus declaraciones.

"La mafia importa determinados productos genéticamente modificados, incluso mata por sus intereses. Tengan cuidado", aseguró Karami, que también es profesor de la Universidad de Ciencias Médicas de Baqiyatalá en Teherán, capital iraní.

"La realidad es que a las empresas estadounidenses e israelíes no les importa la vida de las personas (…) En primer lugar, la comida contaminada causa enfermedad y entonces el paciente necesita medicamentos. Esto es el capitalismo, por lo que el dinero es el criterio y los productos farmacéuticos constituyen una industria de miles de millones de dólares", comentó.

Karami manifestó que la proliferación de los productos OGM es parte de una "peligrosa conspiración para controlar Irán, el Oriente Medio y el mundo del Islam en general."

El año pasado, Irán importó 5,5 mil millones de dólares de productos genéticamente modificados.

El año pasado, Irán importó 5,5 mil millones de dólares de productos genéticamente modificados.

"Funcionarios del Estado, permanezcan vigilantes. Ministerios de Agricultura, Comercio, el estimado Mayles (el Parlamento iraní), el Ministerio de Salud, los órganos de supervisión, por favor estudien este siniestro esquema", declaró.

El año pasado, Irán importó 5,5 mil millones de dólares de productos genéticamente modificados, ha informado recientemente el director de la Asociación Orgánica de Irán, Ali Nourani, para luego agregar que las importaciones amenazaban la salud de los consumidores.

Una variedad de productos genéticamente modificados, principalmente arroz y aceite, se importa a Irán, mientras que una gran parte de los cultivos orgánicos producidos en el país persa se exporta, aseveró.

El Gobierno iraní apoya la tecnología de los OGM que considera crucial para la seguridad alimentaria en el futuro. El país lleva varios años trabajando en el sector de la biotecnología, de modo que clonó su primera oveja en 2006.

Hispantv
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Los consumidores estadounidenses están empezando a descubrir, como ya lo hicieron los europeos a finales de los años 1990, que la mayor parte de los alimentos procesados contienen ingredientes modificados genéticamente, al igual que los agricultores, que empiezan a recelar de esta tecnología.

La elección de un nuevo alcalde en Nueva York no es el único cambio que se ha producido últimamente en Estados Unidos, después de décadas favoreciendo a las Grandes Empresas. Tanto los cultivos como los alimentos modificados genéticamente no han encontrado trabas en su expansión, sin estudios que avalen su seguridad, todo ello gracias a la influencias de las Compañías de Biotecnología y las Administraciones de George W. Bush y Barack Obama.


La mayoría de los consumidores estadounidenses desean que los alimentos modificados genéticamente estén etiquetados ( que no lo están) y creen que no se alimentan con transgénicos (que sí lo hacen). Se han realizado recientemente votaciones para exigir su etiquetado, siendo derrotada las propuestas por un estrecho margen en California (2012) y en Washington (2013).

Pero la expectación creada por estas votaciones y las enormes sumas gastadas por las Empresas de Biotecnología y Alimentación para derrotar las propuestas ( 46 millones de dólares sólo en California) han provocado un debate en Estados Unidos, y ya otros 20 estados están considerando aprobar una ley de etiquetado de los productos transgénicos.

Hace muy poco, una empresa de alimentación de Estados Unidos, General Mills, ha dejado de producir los cereales para el desayuno Cheerios sin ingredientes transgénicos. Unos cereales que ya se llevan fabricando desde hace 73 años, una de las principales marcas estadounidenses de alimentación ha rechazado estos ingredientes. Las ventas de productos certificados como no transgénicos siguen creciendo, de los 1,3 mil millones de dólares en 2001 a 3,2 mil millones de dólares en 2013.

Los consumidores estadounidenses están empezando a descubrir, como ya lo hicieron los europeos a finales de los años 1990, que la mayor parte de los alimentos procesados contienen ingredientes modificados genéticamente, al igual que los agricultores, que empiezan a recelar de esta tecnología. En Europa se nos dice que los transgénicos deben de cultivarse “porque la superficie cultivada de transgénicos en Estados Unidos sigue creciendo”. Esto lo ha repetido una y otra vez el Secretario de Medio Ambiente del Reino Unido, Owen Paterson [Arias Cañete]. Lo cierto es que los agricultores estadounidense llevan acarreando desde hace 15 años problemas con los cultivos transgénicos, y ya son tan grandes que están cambiando de parecer.

Más del 80% de todos los cultivos transgénicos se cultivan en sólo cuatro países de América del Norte y América Latina, con más del 40% en Estados Unidos. Pero a los agricultores les resulta difícil volver a una agricultura convencional no transgénica, ya que las semillas transgénicas han contaminado a las convencionales, y se enfrentan a ser demandados por las Empresas de Biotecnología si infringen las patentes de los cultivos transgénicos, aunque sea de forma involuntaria. En los campos de Iowa, Nebraska, Indiana, Delaware, y otros estados, los sueños transgénicos de Owen Paterson se oscurecen, ahora que los agricultores se enfrentan a las resistencia de las malas hierbas a los herbicidas más habituales utilizados en la agricultura transgénica, una auténtica pesadilla para los agricultores.

La mayor parte de los cultivos transgénicos de Estados Unidos están preparados para resistir al herbicida Roundup de Monsanto, un herbicida que se utiliza para fumigar los campos después de la cosecha, matando a todas las plantas antes de la próxima siembra. Pero a medida que aumenta la superficie de tierra cultiva en la que se utiliza Roundup, van apareciendo plantas resistentes, de modo que se extienden por todas partes. El área afectada por las plantas resistentes a Roundup (cuyo ingrediente activo es el glifosato) ha aumentado desde los 32,6 millones de hectáreas en 2010 a los 6,12 millones de hectáreas en 2012. Como resultado, los agricultores han aumentado el uso de herbicidas en Estados Unidos, un 25% aproximadamente entre 2001 y 2010. La única esperanza que tienen los agricultores es usar varios herbicidas diferentes, para encontrar algo que funcione.

Para empeorar las cosas para los transgénicos, los cultivos de maíz y soja no transgénicos están superando en rendimientos a los cultivos transgénicos, en parte porque las nuevas variedades no transgénicas se pueden desarrollar con más rapidez que las transgénicas. Los agricultores estadounidenses están recibiendo subvenciones por cultivar plantas no transgénicas, debido al rechazo de países como Japón, Corea del Sur y la Unión Europea.

No es de extrañar que los agricultores estadounidenses comiencen a rechazar los cultivos transgénicos. Una empresa de venta de semillas de maíz no transgénico ha visto como su negocio se ha duplicado en los últimos cuatro años, esperando que el maíz no transgénico recupere el 20% del mercado nacional en los próximo cinco años ( ahora el 90% del maíz cultivado en Estados Unidos es transgénico).

A la vista de estos resultados ¿los protransgénicos defenderán con el mismo ahínco una vuelta a los cultivos no transgénicos, a los que han instado durante los últimos 15 años? Atentos a cómo evolucionarán las cosas.

Theguardian, noticiasdeabajo
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Por más de cien años, Monsanto ha cosechado una larga y negra lista de productos elaborados con alguno de los compuestos más tóxicos de la historia. 

Nacida como una empresa química, ayudó a crear la primera bomba atómica, produjo el Agente Naranja que utilizaron en la Guerra de Vietnam y con sus productos nocivos y transgénicos ha causado miles de víctimas y campos devastados en muchos países.

En este episodio hablaremos sobre Monsanto.

Invitados:

Francisca “Pancha” Rodríguez, Asoc. Mujeres Rurales e Indígenas Chile

Blanca Rubial, Responsable Agricultura “Amigos de la Tierra”


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Monsanto lo vuelve a hacer: retiran bajo presión artículo contra transgénicos

El científico Séralini vinculó la decisión de Food and chemical toxicology de retirar su artículo a "la llegada al comité editorial de la revista de Richard Goodman, un biólogo que trabajó varios años en Monsanto", gigante estadounidense del sector de los organismos genéticamente modificados.

Un estudio realizado por el profesor francés Gilles-Eric Séralini sobre la toxicidad del maíz transgénico en las ratas, publicado por la revista holandesa Food and chemical toxicology, fue retirado del medio por "presiones insoportables".

"Rechazamos que el artículo sea retirado", afirmó el científico en una conferencia de prensa en Bruselas, capital de Bélgica.

Según el investigador, el editor de la revista no había constatado "ni fraude, ni mala interpretación de los datos" en su estudio.

"Los resultados presentados, que no son incorrectos, no permiten concluir", estimó el responsable editorial de la revista en un correo dirigido a Seralini fechado el 19 de noviembre pasado y que el profesor hizo público. Debido a ello el artículo fue retirado del medio.

"Mantenemos nuestras conclusiones", respondió Séralini en un correo dirigido a la revista que, conforme a las reglas habituales publicó el estudio luego de que un grupo de científicos lo evaluara.

El científico vinculó esta decisión a "la llegada al comité editorial de la revista de Richard Goodman, un biólogo que trabajó varios años en Monsanto", gigante estadounidense del sector de los organismos genéticamente modificados.

"Un debate científico no es una razón para retirar un artículo, sólo un caso de fraude o un error puede justificarlo", agregó.

El estudio que dirigió Séralini, publicado en septiembre de 2012, afirmaba que las ratas alimentadas con OGM (organismo genéticamente modificado) mueren antes y sufren cáncer con más frecuencia que las demás.

"Los resultados son alarmantes. Observamos por ejemplo dos o tres veces más mortalidad entre las hembras tratadas (con OGM). Hay entre dos y tres veces más tumores en las ratas tratadas de los dos sexos", había explicado entonces Seralini.

Para realizar el estudio, se alimentaron doscientas ratas durante un máximo de dos años de tres maneras distintas: únicamente con maíz OGM NK603, con maíz OGM NK603 tratado con Roundup (el herbicida más utilizado del mundo) y con maíz no modificado genéticamente tratado con Roundup.

Ambos productos (el maíz NK603 y el herbicida) son propiedad del grupo estadounidense Monsanto.

Las conclusiones de Seralini sobre el estudio también fueron rechazadas por la Autoridad Europea de Seguridad de los Alimentos (EFSA).

Telesurtv
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Lista de marcas de semillas para jardinería y comestibles propiedad de Monsanto

El movimiento de jardines urbanos está cobrando fuerza en diferentes países del mundo, con lo cual más y más personas están construyendo una nueva conciencia alimentaria y ambiental: los niños, por ejemplo, comienzan a ver que la comida no es solamente algo que uno va y compra, sino que se produce, viene del trabajo y nos aporta sus deliciosas propiedades.

Sin embargo, el entusiasmo del movimiento por jardines urbanos podría verse opacado por un nombre demasiado conocido: Monsanto.

Al menos desde el 2005, la compañía responsable de promover el uso de semillas genéticamente modificadas se hizo con el control del 40% del mercado de semillas de verduras en los Estados Unidos al adquirir la compañía Seminis, uno de los principales productores de semillas.

El riesgo de comprar semillas de la marca Seminis es el mismo que comprar semillas GMO de maíz Monsanto: detrás de la marca se encuentra una compañía que peligrosamente amenaza la biodiversidad de semillas –semillas que podríamos estar plantando, sin saberlo, en nuestros propios jardines.

Algunas consideraciones pertinentes al comprar tus semillas para jardinería local así como de frutas y verduras son las siguientes:

1. Asegúrate que la marca de tus semillas no está afiliada a Monsanto


En caso de ser posible, procura comprar tus semillas en mercados locales. Si compras semillas en tiendas de jardinería, evita comprar las siguientes marcas:

Frijol: Aliconte, Brio, Bronco, Cadillac, Ebro, Etna, Eureka, Festina, Gina, Goldmine, Goldenchild, Labrador, Lynx, Magnum, Matador, Spartacus, Storm, Strike, Stringless Blue Lake 7, Tapia, Tema

Brocoli: Coronado Crown, Major, Packman

Lechuga: Atlantis, Golden Acre, Headstart, Platinum Dynasty, Red Dynasty

Zanahoria: Bilbo, Envy, Forto, Juliana, Karina, Koroda PS, Royal Chantenay, Sweetness III

Coliflor: Cheddar, Minuteman

Pepino: Babylon, Cool Breeze Imp., Dasher II, Emporator, Eureka, Fanfare HG, Marketmore 76, Mathilde, Moctezuma, Orient Express II, Peal, Poinsett 76, Salad Bush, Sweet Slice, Sweet Success PS, Talladega

Berenjena: Black Beauty, Fairytale, Gretel, Hansel, Lavender Touch, Twinkle, White Lightening

Chile: Anaheim TMR 23, Ancho Saint Martin, Big Bomb, Big Chile brand of Sahuaro, Caribbean Red, Cayenne Large Red Thick, Chichen Itza, Chichimeca, Corcel, Garden Salsa SG, Habanero, Holy Mole brand of Salvatierro, Hungarian Yellow Wax Hot, Ixtapa X3R, Lapid, Mariachi brand of Rio de Oro, Mesilla, Milta, Mucho Nacho brand of Grande, Nainari, Serrano del Sol brand of Tuxtlas, Super Chile, Tam Vera Cruz

Melón: Early Dew, Sante Fe, Saturno

Cebolla: Candy, Cannonball, Century, Red Zeppelin, Savannah Sweet, Sierra Blanca, Sterling, Vision

Calabaza: Applachian, Harvest Moon, Jamboree HG, Orange Smoothie, Phantom, Prize Winner, Rumbo, Snackface, Spirit, Spooktacular, Trickster

Espinaca: Hellcat

Calabacita: Ambassador, Canesi, Clarita, Commander, Dixie, Early Butternut, Gold Rush, Grey Zucchini, Greyzini, Lolita, Papaya Pear, Peter Pan, Portofino, President, Richgreen Hybrid Zucchini, Storr’s Green, Sungreen, Sunny Delight, Taybelle PM

Maíz dulce: Devotion, Fantasia, Merit, Obession, Passion, Temptation

Pimiento: Baron, Bell Boy, Big Bertha PS, Biscayne, Blushing Beauty, Bounty, California Wonder 300, Camelot, Capistrano, Cherry Pick, Chocolate Beauty, Corno Verde, Cubanelle W, Dumpling brand of Pritavit, Early Sunsation, Flexum, Fooled You brand of Dulce, Giant Marconi, Gypsy, Jumper, Key West, King Arthur, North Star, Orange Blaze, Pimiento Elite, Red Knight, Satsuma, Socrates, Super Heavyweight, Sweet Spot

Tomate: Amsterdam, Beefmaster, Betterboy, Big Beef, Burpee’s Big Boy, Caramba, Celebrity, Cupid, Early Girl, Granny Smith, Health Kick, Husky Cherry Red, Jetsetter brand of Jack, Lemon Boy, Margharita, Margo, Marmande VF PS, Marmara, Patio, Phoenix, Poseidon 43, Roma VF, Royesta, Sun Sugar, Super Marzano, Sweet Baby Girl, Tiffany, Tye-Dye, Viva Italia, Yaqui

Sandía: Apollo, Charleston Grey, Crimson Glory, Crimson Sweet, Eureka, Jade Star, Mickylee, Olympia

Fuente: ecoosfera.com, againstthewall.info
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TOP: 5 consejos para evitar alimentos genéticamente modificados

A menos que vivas en uno de los doce países que han prohibido organismos genéticamente modificados (OGM), entonces seguramente los estás comiendo. Es casi imposible evitar todos los alimentos OGM, pero educarte a ti mismo puede hacer una gran diferencia en el porcentaje de alimentos que compras como consumidor.

1. Conoce los productos más comunes que son genéticamente modificados. Estos son los que con más probabilidad están modificados:

Soya – Un estimado del 93% es GM.

Maíz – Un estimado del 86% es GM.

Canola – 100% GM.

Remolacha azucarera – Un estimado del 95 % es GM.

Algodón – Un estimado del 93% es GM (las semillas son prensadas dentro del aceite de semillas de algodón y la margarina)

Lactosa – Las vacas son inyectadas con la hormona rBGH/rBST que es GM y posiblemente alimentadas con paja GM.

Azúcar – El azúcar refinada es casi siempre GM. Lo mejor es comprar azúcar de caña.

Papaya – Un estimado del 80% de la papaya china es GM.

Zucchini.

Alimentos que casi seguramente contienen ingredientes GM:

  • Endulzantes artificiales 
  • Pan
  • Dulces 
  • Aceite de canola
  • Cereal 
  • Papas fritas
  • Chocolate 
  • Mantequilla de maní
  • Aderezo para ensaladas 
  • Refresco
  • Queso de soya 
  • Proteína de soya
  • Salsa de soya 
  • Galletas
  • Tofu 
  • Salsa de tomate
  • Helado 
  • Productos lácteos de vacas tratadas con OGM.

2. Si comes carne, asegúrate de que las vacas hayan sido alimentadas de pasto (grassfed)

3. Compra localmente

Es más probable que la comida importada o industrial esté GM. Compra en mercados o directamente de los productores.

4. Compra alimentos no refinados ni preparados

Intenta comprar alimentos crudos y cocinarlos tú mismo. Nada que venga en una caja o en una lata es muy confiable en este sentido.

5. Crece tu propia comida

Así sabrás exactamente lo que estas comiendo. Compra semillas nativas o regionales mantenidas por granjeros en comunidades étnicas o aisladas.

Fuente: ecoosfera.com
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¿Qué come un directivo de Monsanto tras escuchar la Ciencia de Séralini?

Gilles-Eric Séralini, genetista francés, doctor en Biología molecular, y su equipo, han realizado numerosos estudios sobre los daños en la salud que pueden provocar los Organismos Modificados Genéticamente (OMG), los conocidos como transgénicos. 

Hoy ha presentado en la Facultad de Medicina de Rosario (Argentina) uno de sus últimos trabajos científicos sobre la toxicidad a largo plazo de un maíz genéticamente modificado tolerante al Roundup, el herbicida más usado en el mundo, quizá el estudio más completo e importante sobre pesticidas y transgénicos.

Dicho ensayo ha supuesto una inversión de 3.500.000 millones de euros. Es un trabajoindependiente de Monsanto, productor del biocida y se ha prolongado durante cinco años. La planta que se rocía con Roundup, maíz o soja, y se comporta como una esponja porque el OMG ha sido modificado para absorber ese pesticida. Entra en la planta, luego, como explica el científico, debemos saber si esto provoca daños en la salud y vienen del Roundup y además estudiar el tóxico de modo separado.

El 100% de los OMG contiene pesticida y son tolerantes a este herbicida sin llegar a morir. Otros OMG, como el maíz BT, producen ellos mismos el insecticida. El estudio del galo encontró residuos de Roundup en el 80% de los OMG alimentarios y descubrió que su toxicidad a dosis bajas en las células humanas produce perturbaciones hormonales.

Los estudios sobre toxicidad de las compañías agrotóxicas sólo duran tres años y sus datos son confidenciales. Para poder comparar sus resultados con los de las empresas, Séralini y su equipo los han conseguido a través de la Justicia.

Las conclusiones de los trabajos de este honesto científico francés, el más destacado del mundo en este importante ámbito de la salud ambiental, han recibido, como no, las críticas de Monsanto y las agencias reguladoras (algunas de las cuales estáncooptadas por estas industrias). La mayoría no fueron hechas por toxicólogos sino por especialistas en biología vegetal, algunos de ellos estudiosos de las plantas tolerantes al Roundup, gente que trabaja para Monsanto, ejem.

El estudio que ha centrado la intervención de Séralini hoy, es el más detallado sobre la materia hecho hasta la fecha: 200 ratas nutridas durante dos años con OMG, no durante tres meses, como los que hacen los científicos a sueldo de las empresas de la transgenia. El método ha sido supercuidado y riguroso. Las ratas nutridas con OGM y/o tratadas con Roundup mueren más rápidamente, 600 días antes en los machos y 94 en las hembras y de manera más importante porque sufren 2-3 veces más de tumores.

Los métodos estadísticos elegidos han sido los más modernos. A las dosis más bajas de Roundup, las hembras presentaron 2,5 veces más tumores. El 93% de ellos mamarios. Estos son estrógeno-dependientes y el Roundup perturba el balance hormonal y lo han confirmado in vivo a largo plazo. El herbicida mata las células humanas de hígado y riñón. Todos estos datos han sido verificados con los que tienen las compañías provenientes de sus estudios de tres meses.

Lo que propone el equipo del francés:


-Que los test de tres meses se prolonguen durante dos años

-Que las autorizaciones de estos productos sean revisadas y los tóxicos prohibidos

-Que los pesticidas deban estudiarse durante dos años a dosis bajas y en su formulación y que los ensayos sean públicos, independientes de las industrias y sometidos a un peritaje de comprobación.

Algo que ha dicho Séralini y que no sé si he entendido bien, es que los estudios de las industrias cosmética, alimentaria, químico tóxica, etc, se hacen en ratas que estánalimentadas con transgénicos, lo que invalida sus resultados pues son ratas contaminadas. En ellos se utilizan agua “normal”, normalmente contaminada además.

Al terminar su intervención, no he podido evitar preguntarle, ¿qué comen los directivos de Monsanto y cía. a los que les presenta esos datos?, con los que se reúne de vez en cuando:


“Habrá que preguntárselo”, ha respondido.

Es escandaloso que los gobiernos del mundo acepten estos productos sin que se hayan estudiado todo este tipo de cosas y en particular que España sea el único país europeo que los cultiva (por no utilizar palabras más gruesas para calificar lo que significa que Monsanto huya de Europa y campe, nunca mejor utilizado el término, a sus anchas por Argentina).

Luego he tenido oportunidad de conocer a algunas activistas de Millones contra Monsanto, algunas de ellas, muy “bravas”, como dicen por aquí, me entrevistaron para sus medios, igual que hicieran desde la radio de la Universidad el día anterior antes de mi conferencia (en la que relacioné a la industria farmacéutica con la de productos químico tóxicos).


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Las Semillas transgénicas de Monsanto

"Monsanto es una empresa agrícola. Aplicamos la innovación y la tecnología para ayudar a los agricultores de todo el mundo a producir más conservando más".

"Producir más y conservar más mejorando la vida de los agricultores".

Estas son las promesas que encontramos en el sitio web de Monsanto India, acompañadas por fotografías de sonrientes y prósperos agricultores del Estado de Maharashtra. Se trata de un intento desesperado de Monsanto y de su maquinaria de relaciones públicas para desvincular la epidemia de suicidios de agricultores indios del creciente control que ejerce la empresa sobre el suministro de semillas de algodón (actualmente Monsanto controla el 95% de las semillas de algodón de la India). El control de las semillas es el primer eslabón de la cadena alimentaria ya que las semillas son la fuente de la vida. Cuando una empresa controla las semillas controla la vida, especialmente la vida de los agricultores.

El concentrado control que Monsanto ejerce sobre el sector de las semillas tanto en la India como en todo el mundo es un hecho altamente preocupante y es lo que conecta entre sí los suicidios de agricultores en la India, los juicios “Monsanto versus Percy Schmeiser” en Canadá y “Monsanto versus Bowman” en los EEUU, y la demanda por valor de 2.200 millones de dólares interpuesta contra Monsanto por agricultores brasileños por injusto cobro de royalties.

Gracias a sus patentes de semillas Monsanto se ha convertido en el "Señor de la Vida" de nuestro planeta, recaudando ingresos en concepto de renovación de la vida de los agricultores, los criadores originales.

Las patentes de las semillas son ilegítimas porque introducir un gen tóxico en una célula vegetal no es "crear" o "inventar" una planta. Las semillas de Monsanto son semillas de engaño: el engaño de decir que Monsanto es creador de semillas y de vida, el engaño de que mientras Monsanto demanda a los agricultores y los asfixia en deudas pretende hacernos creer que trabaja en pro de su bienestar, y el engaño de que los OGM (organismos genéticamente modificados) están alimentando al mundo. Los OGM no están consiguiendo controlar las plagas y las mañas hierbas, y en cambio han provocado la aparición de superpestes y superhierbas.

La entrada de Monsanto en el sector indio de las semillas fue posible gracias a una política de semillas impuesta en 1988 por el Banco Mundial, que obligó al Gobierno de la India a desregular el sector de las simientes. Cinco cosas cambiaron con la entrada de Monsanto: en primer lugar, las empresas indias quedaron encadenadas en joint-ventures y acuerdos de concesión de licencias y aumentó la concentración en el sector de las semillas. En segundo lugar, las semillas que habían constituido el recurso común de los agricultores se convirtieron en "propiedad intelectual" de Monsanto, que comenzó a cobrar regalías por ellas haciendo que aumentara su coste. En tercer lugar, las semillas de algodón de polinización abierta fueron desplazadas por las semillas híbridas, incluidas las híbridas transgénicas. De esa manera, un recurso renovable se convirtió en un producto patentado no-renovable. En cuarto lugar, el algodón, que hasta entonces se había cultivado en combinación con otros cultivos alimentarios, ahora debía ser cultivado en régimen de monocultivo, lo que implicaba mayor vulnerabilidad ante plagas, enfermedades, sequías y malas cosechas. En quinto lugar, Monsanto comenzó a subvertir los procesos de regulación de la India y, de hecho, comenzó a utilizar recursos públicos para impulsar sus híbridos no renovables y sus transgénicos a través de las llamadas asociaciones público-privadas (PPP/Public-Private Partnerships).

En 1995 Monsanto presentó en la India su tecnología Bt a través de una joint-venture con la compañía india Mahyco. En 1997-98 Monsanto comenzó a ensayar ilegalmente sobre el terreno su algodón transgénico Bt y anunció que al año siguiente iniciaría la venta comercial de las semillas. Desde 1989 la India cuenta con una normativa para regular los cultivos transgénicos en el marco de la Ley de Protección del Medio Ambiente. Para realizar ensayos con cultivos transgénicos es preceptivo obtener la correspondiente autorización del Comité de Aprobación de Ingeniería Genética dependiente del ministerio de Medio Ambiente. La Fundación de Investigación para la Ciencia, Tecnología y Ecología demandó a Monsanto ante el Tribunal Supremo de la India y Monsanto no pudo empezar a comercializar sus semillas de algodón Bt hasta el 2002.

Y tras el informe condenatorio del comité parlamentario de la India sobre cultivos Bt de agosto del 2012, el panel de técnicos expertos nombrados por la Corte Suprema recomendó una moratoria de 10 años para los ensayos sobre el terreno de cualquier tipo de cultivo transgénico así como la paralización de todos los ensayos en curso.

Sin embargo, para entonces la agricultura india ya se había transformado.

El monopolio de Monsanto sobre las semillas, la destrucción de las alternativas, la obtención de superganancias en concepto de regalías y la creciente vulnerabilidad de los monocultivos ha creado un contexto que propicia el incremento de las deudas, los suicidios y la angustia agrícola que alimenta la epidemia de suicidios de los agricultores indios. Este control sistémico se ha intensificado con el algodón Bt. Por eso la mayoría de los suicidios se producen en la franja algodonera.

Una asesoría interna del Ministerio de Agricultura de la India de enero del 2012 informó de lo siguiente a los Estados indios productores de algodón: "Los productores de algodón atraviesan una profunda crisis desde que optaron por el algodón Bt. La ola de suicidios de agricultores en 2011-12 ha sido particularmente severa entre los productores de algodón Bt".

El Estado indio con mayor superficie dedicada al cultivo del algodón Bt es Maharashtra, que es también el lugar donde los suicidios de agricultores son más numerosos. Los suicidios aumentaron tras la introducción del algodón Bt: la recaudación de royalties por parte de Monsanto y el elevado costo de las semillas y los productos químicos han ahogado en deudas a los campesinos. Según datos del Gobierno de la India, casi el 75% de la deuda rural proviene de la compra de insumos. A medida que crecen las ganancias de Monsanto crece también la deuda de los agricultores. Es en este sentido sistémico en el que las semillas de Monsanto son semillas de suicidio.

El punto culminante de las semillas de suicidio lo constituye la tecnología que Monsanto ha patentado para crear semillas estériles (apodada “Tecnología Terminator” por los medios de comunicación, la tecnología de semillas estériles es un tipo de Tecnología de Uso Restrictivo de Genes [Gene Use Restriction Technology – GRUT] en virtud del cual la semilla producida por un cultivo no puede reproducirse: las cosechas no producen semillas viables o producen descendientes viables con genes específicos apagados). El Convenio sobre la Diversidad Biológica ha prohibido su uso. De no haberlo hecho, Monsanto habría obtenido con sus semillas beneficios incluso mayores.

El discurso de Monsanto sobre "tecnología" trata de ocultar que su verdadero objetivo es el control de la simiente y que la ingeniería genética es simplemente un instrumento para controlar semillas y alimentos a través de patentes y derechos de propiedad intelectual.

En el Acuerdo de la OMC sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio un representante de Monsanto admitió que ellos son "simultáneamente la persona que diagnostica al paciente y su médico" cuando redactan sus patentes sobre formas de vida que van desde los microorganismos hasta plantas. Impedir que los agricultores guarden semillas y que las utilicen de forma soberana era el objetivo principal. Actualmente Monsanto está ampliando sus patentes a las semillas mejoradas convencionalmente, como es el caso del brócoli, el pimiento o el trigo bajo en gluten que había pirateado de la India y que denunciamos ante la Oficina de Patentes Europea como un caso de biopiratería.

Por eso hemos puesto en marcha Fibres for Freedom (Fibras de la libertad) en el corazón del cinturón suicida del algodón Bt de Monsanto en Vidharba. Hemos creado bancos comunitarios de semillas autóctonas y ayudamos a los agricultores a que se pasen a la agricultura orgánica. Sin semillas transgénicas no hay deuda ni suicidios.

La autora es directora ejecutiva de la Fundación Navdanya

FUENTE
TRADUCCION
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Legislación pro-transgénicos

La Cámara de Representantes de USA aprobó silenciosamente una adición de último minuto a la Agricultural Appropriations Bill para 2013 la semana pasada- incluyendo una medida precautoria protegiendo las semillas genéticamente modificadas de litigación en caso de riesgos a la salud.

La cláusula, conocida oficialmente como la Farmer Assurance Provision, ha sido ridiculizada por los oponentes a las biotech que hacen lobby bajo el nombre de “Monsanto Protection Act,” ya que negaría autoridad a las cortes federales para cesar inmediatamente la plantación y venta de cosechas GMO, sin importar la preocupación de consumidores respecto a la salud.

La provisión, denunciada también como la "cláusula biotech", debiera haber sido revisada por los Comités de Agricultura o Judicial. En vez de eso, no hubo audiencias, y la pieza fue evidentemente desconocida para la mayoría de los demócratas (quienes son mayoría en el Senado) antes de su aprobación como parte de la HR 993, la ley de financiamiento a corto plazo que fue aprobada para evitar un cierre por parte del gobierno federal.

El Senador John Tester (D-MT) probó ser el único disidente de la llamada Monsanto Protection Act, a pesar de que su propuesta de enmienda para quitar el piloto del proyecto de ley, nunca fue puesta a votación.

Como funciona el sistema legal de USA en la actualidad, y como resultado de demandas previas, se requiere que la USDA presente declaración de impactos ambientales completos (EIS) antes de plantar y vender cosechas GMO. El alcance y la eficacia de que la USDA se acoja a esta regla es en sí misma es una fuente de conflictos graves.

Las revisiones han sido el foco de encendido debate entre grupos de defensa de la seguridad de alimentos y la industria de biotech en el pasado. En diciembre del 2009, por ejemplo, Food Democracy Now recolectó firmas durante el período de comentarios del EIS en un esfuerzo por prevenir la aprobación de la alfalfa GMO de Monsanto, la cual muchos creian que contaminaría el alimento orgánico usado por agricultores de lácteos; a pesar de esto, fue aprobada.

Antes, patógenos descubiertos en el máiz y soya Roundup Ready de Monsanto fueron sospechosos de causar infertilidad en el ganado e impactar la salud de las plantas.

Qué tan victorioso es esto para compañías como Monsanto? Los críticos están muy alarmados sobre cómo la provisión pasó en el Congreso- la cláusula fue introducida anónimamente mientras la legislación mayor progresaba en el Appropriations Committee del Senado. Ahora, grupos como el Center for Food Safety llaman al senador Mikulski (D-MD), cabeza de dicho comité, a encargarse de las acusaciones a lobbyistas de un "trato por la puerta trasera" con la industria de biotech.

Como destaca el Washington Times, el éxito de la cláusula es visto por muchos como una victoria para las compañías como Syngenta Corp, Cargill, Monsanto y PACs afiliadas que han donado $7.5 millones a los miembros del Congreso desde el 2009, y $372,000 a miembros del Appropriations Committee del Senado.

No está claro si el vencimiento en seis meses de la ley significa que la cláusula vivirá poco tiempo. Sin embargo, Food Democracy Now ha empezado una campaña llamando al presidente Barack Obama de vetar la ley de gasto, llamada Continuing Resolution, lo cual parece poco probable, ya que la HR 933 incluye una gran cantidad de financiamiento del gobierno.

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Ruleta Genética: El Juego de Nuestras Vidas

El documental creado por Jeffrey Smith, fundador del Instituto por la Tecnología Responsable, responde todas las interrogantes que documentales como El Mundo Según Monsanto no pudieron responder. 

Revelando información nunca antes expuesta como la relación entre los productos con transgénicos y el aumento de enfermedades en Estados Unidos.

Temas como la vinculación entre el organismo gubernamental, Food and Drug Administration, y la industria biotecnológica, en especifico la multinacional Monsanto. Ruleta Genética esta basada en el libro del mismo nombre escrito por Jeffrey Smith, quien dirigió el film, el libro fue publicado en 2007 y logró alcanzar el estatus de bestseller.

La película ataca la noción de que existe un consenso en la comunidad científica que apoya a los organismos genéticamente modificados. Expone la “ciencia tabaquera” que existe dentro de la industria biotecnológico en donde las corporaciones realizan sus propias investigaciones y publican solo hallazgos que le convienen. Se expone el hecho de que hay un aumento de 58 millones de kilos de pesticidas en Estados Unidos desde la introducción de los transgénicos y se derrumba el mito de que el rendimiento de los cultivos aumenta.

Sin duda, el segmento más impactante de Ruleta Genética es el que explora el efecto de los organismos genéticamente modificados tiene sobre los niños. Aquí se habla del posible vinculo de los transgénicos con el autismo, la insólita cantidad de formula infantil que contienen productos con organismos genéticamente modificados, en especial la selección de formulas que regala el gobierno estadounidense mediante de su programa nacional, WIC.

Todo concluye con mostrando la campaña por etiquetar los productos que contienen transgénicos en Estados Unidos, donde los derivados de los nuevo cultivos de organismos genéticamente modificados se encuentran en cerca de 70% de los productos dentro del supermercado, la lucha esta más relevante que nunca, con 19 proyectos de ley presentados en 19 estados buscando etiquetar transgénicos, en especial, en California donde el proyecto de ley ha sido propuesto para plebiscito en la próxima elección.

Este es un documental fundamental que va mucho más allá del plano político y logra realmente dar soluciones y nos da las respuestas necesarias a todos para vivir una vida más sana.

Si desea comprar el DVD original del video visite http://spanishgeneticroulettemovie.com/


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Usar semillas transgénicas de Monsanto somete al agricultor

Los resultados han sido negativos, ya que se usan más químicos para eliminar plagas; por el momento, etiquetar esos productos es la alternativa que permite decidir al consumidor.

México.- Utilizar las semillas transgénicas de Monsanto es perder la libertad como agricultor, contribuir a que un monopolio tenga el control de los alimentos y correr el riesgo de perder cosechas, ganancias y hasta la parcela si el productor no se somete a la política interna de la trasnacional, adivirtió Percy Schmeiser, productor de Bruno, Saskatchewan, Canadá, quien durante una década libró una batalla legal contra dicha empresa.

Ante la posibilidad de que el gobierno mexicano otorgue permisos a Monsanto, Agrosciences y Pionner para que inicien siembras comerciales de maíz en 2 millones de hectáreas en Sinaloa, Tamaulipas, Baja California y Chihuahua, con la variedad NK603 de Mon resistente al herbicida Roundup, el agricultor canadiense habló de su experiencia.

"Cultivaba canola con semilla tradicional, pero ignoraba que mi vecino utilizaba semillas trasgénicas de Monsanto y ésta nunca le dijo que podían contaminarse cultivos tradicionales. La empresa me demandó por piratería biológica. El caso llegó a la Suprema Corte de Justicia, donde se concluyó que no debía pagar el millón de dólares que exigía Monsanto, pero perdí 600 mil dólares pagando honorarios de los abogados; cambié de cultivo y sigo limpiando mi terreno."

Afirmó que el uso de semillas transgénicas de canola y maíz no ha beneficiado a los granjeros, quienes ahora utilizan más químicos para controlar las plagas. "Pagamos muy caro por escuchar a esa empresa, pues el agricultor, además de comprar la semilla, tiene que pagar 15 dólares por acre (poco menos de media hectárea) anualmente para tener la licencia de uso y se somete a la revisión intemporal e intempestiva de Monsanto. Si los inspectores de la empresa determinan que el granjero no actúa conforme a su política o que habló mal de ella, le pueden quitar desde una tercera parte hasta la totalidad de su cosecha."

Insistió en que los resultados por el uso de semillas transgénicas "son negativos; se usan más químicos para eliminar las plagas y los consumidores no tienen la certeza de consumir un alimento inocuo. Por el momento, la etiquetación de los productos transgénicos es la alternativa para que el consumidor tome una decisión".

En torno al riesgo de fortalecer a un monopolio en la comercialización de las semillas de maíz, la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo expuso que de los 106 permisos otorgados por autoridades para la siembra de maíz transgénico, 81 por ciento corresponden a Monsanto, lo que es una práctica monopólica.

En el ámbito internacional, dicha empresa es propietaria de 90 por ciento de las patentes de semillas transgénicas de maíz, soya, algodón, entre otras, y aunque en México varios de los permisos de siembra para maíz y soya genéticamente modificados se otorgan a diversas empresas, las patentes son de Monsanto.

Agregó que la mayoría de los países rechazan esta tecnología y se están acogiendo al principio de precaución. Los productores mexicanos no necesitan ese tipo de semillas; aprobar su uso será atentar contra la agricultura campesina, pues abre la posibilidad a la trasnacional de apropiarse de un sector fundamental para la alimentación de los mexicanos.

México, como centro de origen y diversificación constante de 16 por ciento de los alimentos del mundo, destacó, debe ser resguardado por el gobierno. Por ello debe suspenderse cualquier permiso de siembra de maíz y soya transgénica en fase experimental, piloto o comercial.

Semillas de Vida –integrante del movimiento Sin maíz no hay país– apuntó que en Francia se están etiquetando como transgénicos algunos productos de la comida tradicional mexicana elaborados con maíz, como es el caso del pozole marca Carey, que ostenta el sello Kosher Pareve, supervisor en alimentos.

A la lata de dicho alimento, distribuido por la empresa española México con Sabor, se le agregó una pequeña etiqueta en francés en la que se alerta al consumidor de que se trata de un producto elaborado con maíz genéticamente modificado. Las especificaciones de la etiqueta mexicana no aluden al respecto ni tampoco lo presenta así la empresa distribuidora, en cuya página web se indica que el alimento está agotado.

José Graziano da Silva, director general de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, durante un intercambio con estudiantes de la universidad de Wageningen, Países Bajos, resaltó la necesidad de garantizar la producción de alimentos inocuos y ofrecer a los consumidores mejores alternativas e información sobre sus dietas.

Destacó que si bien la ciencia y tecnología deben impulsar el incremento de la productividad y la producción agrícola, la tecnología no puede simplemente ser exportada de un país a otro y esperar que funcione a la perfección, sino que debe adaptarse a las condiciones locales.

"La agricultura es muy sensible y específica de un lugar concreto. El suelo, el clima, la disponibilidad del agua y muchos otros factores influyen en cómo una tecnología funcionará en otro sitio. Tenemos que preguntar a los agricultores qué necesitan, qué quieren, ver qué podría encajar, cómo debe adaptarse, y garantizar que todo lo que hacemos termine perteneciendo a los propios agricultores", dijo.

El Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados refirió que de acuerdo con el estudio Increasing Corn Yields in Mexico: an Economic Impact Analysis (Aumento de rendimientos de maíz en México: análisis de impacto económico) y al Reporte anual de Biotecnología agrícola 2012 del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, México puede incrementar en 1.6 millones de hectáreas la superficie designada para la producción de maíz y llegar a 8.7 millones de hectáreas. De dicho total indica que en 2.3 millones de hectáreas se podrán usar semillas transgénicas; en 3.3 millones, híbridas; y en 3.1 millones, las tradicionales. Con ello, el país dejará de importar 8 millones de toneladas anuales del grano y exportará 13.2 millones de toneladas. El valor agregado se incrementará en casi 6 mil millones de dólares y el número de personas empleadas aumentará en 1.5 millones. Además, 790 mil agricultores de autoconsumo pueden pasar a formar parte de la agricultura comercial.

De acuerdo con el resumen, el uso de las semillas transgénicas no lleva como resultado inmediato el aumento de la productividad (mayor rendimiento por hectárea), sino que es necesario aplicar medidas adicionales, como la rotación de cultivos.

El año pasado, según el Sistema de Información Agroalimentaria y Pesquera se sembraron 7.4 millones de hectáreas de maíz, se cosecharon 5.5 millones y la producción fue de 18 millones de toneladas, volumen inferior en 17.2 por ciento a los 21.7 millones estimados por la Secretaría de Agricultura Ganadería Desarrollo Rural Pesca y Alimentación.


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Monsanto amenaza con demandar a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria por publicar datos sobre el maíz transgénico NK603

Monsanto ha amenazado con demandar a la EFSA por la publicación de datos del maíz transgénico NK603:

http://www.eufoodpolicy.com/

Se trata del mismo maíz transgénico que empleo el Prof. G. E Séralini en su estudio del año 2012, en el cual encontró una asociación entre el consumo de este maíz y daños en órganos, aparición de tumores y muerte prematura en la alimentación de ratas durante un largo plazo (más de 90 días).

http://noticiasdeabajo.wordpress.com/2012/10/18/las-ratas-del-maiz-transgenico/

Claire Robinson, editora de GMWatch y directora de investigación de Earth Open Source, dice: “Hemos criticado a la EFSA por su conflictos de interés con la Industria y sus laxas políticas en la regulación de los transgénicos, que favorecen a la Industria, en contra del interés público.

Pero hay que aplaudir ahora la decisión de la EFSA de publicar un dossier completo sobre el maíz NK603 como una iniciativa de transparencia. Ha sido una medida adoptada en interés público.

La amenaza de Monsanto a la EFSA muestra claramente que esta empresa va en contra de este interés público. Cualquier otra empresa estaría orgullosa de que sus productos se abriesen para conocimiento de la Ciencia y para el sustento del desarrollo.

El comportamiento secreto de Monsanto y la amenaza hacia la EFSA, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, muestra que tiene mucho que ocultar.

Animamos a los científicos y a la gente a descargar y leer el expediente de Monsanto, para comprobar por sí mismos los estudios científicos realizados por esta empresa para solicitar la comercialización de sus productos transgénicos.

También animamos a comparar la calidad de los estudios de Monsanto sobre el maíz NK603 con el estudio realizado por el Prof. D.E.Séralini con el mismo maíz. Creemos que es una experiencia muy educativa”.

Puede descargar el dossier de Monsanto sobre el maíz NK603 aquí:

http://www.foodnavigator.com/Legislation/Monsanto-threatens-to-sue-EFSA-over-publication-of-maize-GM-data

Traducción: noticiasdeabajo
Fuente: gmwatch.eu
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¿Carta blanca a Monsanto?


AFP Nigel Treblin

El Congreso de EE.UU. someterá a votación esta semana una enmienda a un proyecto de ley agrícola que quitaría a los tribunales federales la potestad para detener la venta y siembra de cultivos genéticamente modificados por empresas como Monsanto.

Esta modificación de la ley, conocida como 'Enmienda Monsanto', otorgaría permisos para la siembra de cultivos modificados genéticamente incluso aunque la sentencia de una corte federal lo prohíba.

Si la normativa se aprueba esta semana, las empresas de biotecnología no tendrán que obtener la aprobación de un juez federal para poner a prueba cultivos y equipos de laboratorio de fabricación, e incluso, la venta de esos cultivos.

El grupo Democracia Alimentaria defiende el proceso de revisión judicialcomo un "elemento esencial de la ley de EE.UU." y supone un freno importante para productos que "pueden influir negativamente en la salud humana o el medio ambiente".

Muchos agricultores minoristas se muestran cada vez más abiertamente en contra de las empresas de biotecnología, ya que gigantes como Monsanto han concebido millones de cultivos de ingeniería genética contra los que las plantas tradicionales no pueden competir.

"La ley despojaría a los tribunales federales de la autoridad para detener la venta y siembra de un cultivo ilegal potencialmente peligroso hasta que el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) evalúe los riesgos potenciales", lamenta una carta firmada por decenas de empresas minoristas de alimentos, así como por organismos que representan a los agricultores.

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Alimentos transgénicos

Un transgénico (Organismo Modificado Genéticamente, OMG) es un organismo vivo que ha sido creado artificialmente manipulando sus genes. 

Las técnicas de ingeniería genética consisten en aislar segmentos del ADN (el material genético) de un ser vivo (virus, bacteria, vegetal, animal e incluso humano) para introducirlos en el material hereditario de otro.


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El Codex Alimentarius reconoce que los microorganismos modificados genéticamente pueden sobrevivir a la digestión

En los recientes artículos que he publicado sobre el Codex Alimentarius y su posición respecto a los cultivos modificados genéticamente (OGM) he criticado tanto la forma en que evalúa los riesgos de los alimentos modificados genéticamente, así como la posición oficial del Codex Alimentarius en lo que respecta a la equivalencia sustancial. También he escrito acerca de la posibilidad de que se estén introduciendo nuevos alérgenos y bacterias resistentes a los antibióticos en los alimentos.

Sin embargo, hasta este momento todos los problemas con las Directrices mencionadas del Codex están en relación con lo expresado en un documento titulado “Alimentos derivados de la Biotecnología moderna”, que se centra en los cultivos transgénicos.

Hay dos secciones más, una sobre los microorganismos modificados genéticamente y otra sobre los animales transgénicos.

Sin embargo, pudiera parecer que la mayoría de las críticas formuladas hasta ahora se centran sólo en la primera sección (cultivos transgénicos). Lo cierto es que las tres secciones son muy similares tanto en lo que dicen como en las directivas, con unos pocos cambios en la redacción para adaptarse a los distintos temas.

En las distintas secciones casi se repite lo mismo, palabra por palabra, en un copia y pega que sigue el idéntico esquema que la sección primera. Por lo tanto, no voy a insistir en las mismas críticas que ya hice en lo referente a las secciones segunda y tercera. Baste decir que todos los problemas señalados en la sección de cultivos transgénicos se pueden trasladar a los microorganismos modificados genéticamente y los animales modificados genéticamente: se pone en cuestión la práctica científica; se ignoran datos pertinentes, y así sucesivamente. Esta afirmación se puede comprobar fácilmente con la lectura del documento de Directrices que se cita en las notas al pie.

Dicho esto, vamos a prestar atención a la sección titulada “Directrices para la realización de la evaluación de inocuidad de los alimentos producidos utilizando microorganismos con ADN recombinante”. Esta sección se ocupa principalmente de bacterias, levaduras y ciertos tipos de hongos que se utilizan en la producción de alimentos.

Al tiempo que se repiten muchas de las cosas ya dichas en las Directrices para las plantas modificadas genéticamente, una de las declaraciones más sorprendentes realizadas sobre los microorganismos modificados genéticamente es la de admitir que pueden sobrevivir a la digestión.

El Codex Alimentarius dice: “en algunos alimentos procesados mediante microorganismos modificados genéticamente, estos pueden sobrevivir a la elaboración y a la ingestión y pueden competir y, en algunos casos, ser retenidos en el tracto intestinal por un tiempo considerable” (1).

Si bien esta afirmación no es revolucionaria, es bastante sorprendente oírla en boca de quién la pronunció, una organización que hace todo lo posible por aprobar los productos transgénicos.

Sin embargo, el hecho de que estos microorganismos puedan sobrevivir a la digestión es una cuestión muy importante en el debate sobre la seguridad de los transgénicos. La retención del ADNr (ADN ribosómico) en el tracto intestinal tiene el potencial de modificar la flora intestinal de los que consumen transgénicos con los posteriores efectos sobre el sistema inmune.

Ésta es la única preocupación que el Codex admite de forma tácita, reconociendo la necesidad de realizar investigaciones sobre este asunto (2). Sin embargo, la posibilidad de que los microorganismos modificados genéticamente sobrevivan a la digestión y puedan modificar la flora del intestino humano se dice más adelante, en una nota al pie, de forma abierta:

La colonización permanente durante toda la vida por microorganismos ingeridos es cosa rara. Algunos microorganismos administrados por vía oral han sido recuperados en las heces y la mucosa del colon semanas después de haber cesado su ingestión.Los microorganismos modificados genéticamente pueden establecer o no en el tracto intestinal. Pero sigue existiendo la posibilidad de que modifique la microflora del mamífero huésped (3).

Cabe señalar que la idea de que “la colonización de por vida por ingestión de microorganismos es algo raro” (4) es una afirmación muy discutida por muchos científicos independientes (5). Sin embargo, admitiendo como cierto lo que dice el Codex, lo de poco común no quiere decir que no sea posible. Más importante aún, la declaración admite que incluso sin una estancia prolongada en el tracto intestinal, existe la posibilidad de que estos microorganismos afecten significativamente a la flora intestinal, y de este modo al propio huésped.

Más preocupaciones se indican en la subsección que trata de la información de las modificaciones producidas en el ADN o en los microorganismos. Esta información es muy básica. Contiene datos como los genes que se añaden, el número de sitios de inserción, etc. Sin embargo, hay dos cosas que pueden producirnos cierta preocupación.

La primera es la inclusión de: “identificación de los marcos abiertos de lectura dentro del ADN insertado o creado por la modificación del ADN contiguo en el cromosoma o en un plásmido, incluidos los que podrían dar lugar a proteínas de fusión” (6).

La segunda preocupación es: “especial referencia a la secuencias conocidas para codificar, o en la influencia que pudieran tener en la expresión de funciones potencialmente nocivas” (7).

Sin embargo, ambas expresiones (proteínas de fusión y genes que expresan funciones dañinas) se consideran potencialmente dañinas, incluso bajo las normas más flexibles del Codex Alimentarius. Estas expresiones se refieren a la capacidad de algunas proteínas de fusionarse con otras proteínas de la misma especie u otra, mutando el ADN de la especie, o forzándola a producir efectos potencialmente adversos. Ninguna de estas características debe estar presente en los alimentos, sin embargo, el Codex sólo informa de esta cuestión y no obliga a su eliminación. Esto es algo muy corriente en las Directrices del Codex.

Por lo tanto, el Codex continúa diciendo que:

“…se precisa información adicional para demostrar si la organización del material genético modificado se conserva o si se han producido importantes reordenamientos después de la introducción en la célula y la propagación de la cepa recombinante, en la medida que es necesaria para la producción de ciertos alimentos, incluyendo los que pueden producirse durante su almacenamiento conforme a las técnicas actuales (8)”.

así como

“Para demostrar si las modificaciones introducidas deliberadamente en la secuencia de aminoácidos de la proteína expresada determinan cambios en su modificación posterior a la traducción o afectan a sitios críticos de su estructura o función (9)”.

Si bien la información que se añade en otras publicaciones sobre el asunto en cuestión pudiera parecer una buena idea ( y sin duda algunos podrían argumentar que no lo es), se trata de algo muy simple e insuficiente. En efecto, estas cuestiones, como otras mencionadas en otras secciones de las Directrices, están relacionadas directamente con la estabilidad de los organismos modificados genéticamente. Esto se menciona muy brevemente en esta sección de las Directrices, sobre todo en una nota que dice lo siguiente:

“ Los genes microbianos tienen mayor plasticidad que los de los eucariotas superiores, es decir, los microorganismos crecen con más rapidez, se adaptan a los cambios del entorno y son más propensos a las modificaciones. Los reordenamientos cromosómicos es algo común. La plasticidad genética general de los microorganismos pueden afectar al ADN recombinante en microorganismos y debe ser considerado en la evaluación de estabilidad del ADN recombinante de los microorganismos”. (10)

Está claro que los organismos transgénicos son a menudo muy inestables. Muchos de ellos llevan genes que sobreproducen una característica determinada, no pueden ser mitigados, o incluso pueden producir modificaciones después de haberse unido a la nueva cepa de ADN.

Sin embargo, a pesar de todo lo que dice el Codex en cuanto a los peligros que suponen los microorganismos modificados genéticamente para quienes los consumen, así como el hecho de que el ADN transgénico tiene un comportamiento impredecible, las Directrices del Codex dicen que estos microorganismos deben ser evaluados en pruebas realizadas en sus homólogos convencionales, no en los microorganismos transgénicos en sí.

Si estas pruebas concluyesen que los microorganismos se eliminan o se convierten en no tóxicos en los estados individuales y de forma natural, a continuación habría que decir que: : “la viabilidad y residencia de los microorganismos en el sistema digestivo no necesita de ningún nuevo examen”. (11)

Pero viendo la imposibilidad de una metodología científica de equivalencia sustancial en este contexto, el Codex no tiene en cuenta los diversos peligros potenciales que se mencionan en los párrafos anteriores.

Incluso en la cuestión de la resistencia a los antibióticos, el Codex adopta una posición que ignora la ciencia cuando se emplean genes resistentes a los antibióticos para ser utilizados en los organismos receptores. Dice:

“En general, las cepas tradicionales de microorganismos desarrolladas para la elaboración de alimentos aún no han sido evaluadas en cuanto a su resistencia a los antibióticos. Muchos microorganismos utilizados en la producción de alimentos poseen una resistencia intrínseca a antibióticos específicos. Tales características no tienen por qué ser motivo de rechazo como posibles receptores en la construcción de ADN recombinante en los microorganismos” (12)

Aunque el Codex sugiere que no se deben utilizar cepas genéticas resistentes a los antibióticos, sin embargo dice que ése no es motivo para evitar su uso. Esto no alivia las preocupaciones relacionadas con la resistencia a los antibióticos en general. Esto es así, pues como se dijo con anterioridad, cualquier gen que se inserta en otro organismo a través de modificación genética es inherentemente inestable. No sólo eso, sino que este proceso puede desestabilizar también a otros genes. Así que esa posibilidad existe incluso cuando no se utilizan lo que se consideran genes no transmisibles. El Codex, por supuesto, no se ocupa de este problema. Simplemente sugiere que estos genes no resistentes a los antibióticos serán eliminados como posibles medios de transferencia o como receptores.

Finalmente el Codex se ocupa de los microorganismos modificados genéticamente en lo referente a algunos métodos utilizados para determinar su potencial de alergenicidad –Homología de secuencias y ensayo de resistencia a la pepsina. Con excepción de las pruebas séricas específicas mencionadas anteriormente ( las formas más fiable cuando se realizan adecuadamente) son los únicos métodos empleados para la posible determinación de posibles microorganismos alérgenos.

El problema es que estos dos métodos no están suficientemente orientados a la tarea que dicen cumplir. Si atendemos a lo que dice el Codex, la homología de secuencias sólo evalúa

“el grado en que una nueva proteína expresada es similar a la de un alérgeno conocido, si la proteína no es considerada un alérgeno”. (13)

Pero incluso está prueba con sus limitaciones es desafiada por el hecho de que la prueba sólo puede llevarse a cabo mediante el uso de secuencias de alérgenos ya conocidos y presentes en la literatura científica y en las bases públicas de datos (14). El documento también dice:

“ También hay limitaciones en la capacidad de tales comparaciones para detectar epítopos nos contiguos capaces de unirse específicamente con los anticuerpos IgE”. (15)

Por lo tanto, la prueba de resistencia a la pepsina es tan problemático como la homología de secuencias porque, como admite el Codex:

“La falta de resistencia a la pepsina no excluye que la nueva proteína expresada nosea un alérgeno de interés” (16)

Debido a que diversos alérgenos presentes en los alimentos han demostrado resistencia a la digestión con pepsina, se pensó que este método de ensayo sería útil para determinar los posibles alérgenos alimentarios. Sin embargo, no siempre existe una correlación entre la resistencia a la pepsina y la alergenicidad, cuestión no resuelta todavía por derecho propio (17).

También existe la posibilidad de utilizar el Codex para decir que si se usa la prueba de la resistencia a la pepsina con una sustancia se pueda reivindicar que cuando no la tiene entonces no es un alérgeno potencial.

Finalmente, la posición del Codex sobre los microorganismos modificados genéticamente y las implicaciones potenciales de seguridad de estos organismos es un ejemplo claro de ofuscación completa e intencional con los datos científicos pertinentes. En los casos en los que la Ciencia apoya la posición del Codex, la Ciencia se convierte en punto de referencia. Cuando no es así, se ignora.

Notas:
[1] Foods Derived From Modern Biotechnology,” 2nd edition. Codex Alimentarius. P.39 ftp://ftp.fao.org/docrep/fao/011/a1554e/a1554e00.pdf Accessed May 24, 2010.
[2] Ibid. p.42
[3] Ibid. p.48
[4] Ibid.
[5] Smith, Jeffrey. “Seeds Of Deception.” YES Books, 2003.
[6] “Foods Derived From Modern Biotechnology,” 2nd edition. Codex Alimentarius. P. 44.ftp://ftp.fao.org/docrep/fao/011/a1554e/a1554e00.pdf Accessed May 24, 2010.
[7] Ibid. p.45
[8] Ibid. p.45
[9] Ibid. p.45
[10] Ibid.
[11] Ibid p.49
[12] Ibid. p.49
[13] Ibid. p.53
[14] Ibid. p.54
[15] Ibid. p.54
[16] Ibid. p.54
[17] Ibid.

Traducción: noticiasdeabajo
Fuente: activistpost.com
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¿'Monsatán' o Monsanto?

En este episodio, Max y Stacy se refieren a la presencia de 'Monsatán' ante la Corte Suprema de EEUU, mientras se hace evidente la devastación del monopolio de los derechos de autor. En la segunda mitad, Eric Hilton de Thievery Corporation, afirma que solo un puñado de músicos hace hoy dinero con la "música gratuita" mientras la mayoría no gana nada.


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Argentina, La Soja del hambre

Documental subtitulado al español: Argentina, La Soja del hambre

"Gracias al diálogo con mucha gente, Monsanto a tomado consciencia que la agricultura transgénica provoca preguntas morales y éticas que van mas allá de la ciencia. Estas preguntas conciernen la libertad de elección, la democracia, la globalización, quien posee que y quién va a sacar los beneficios" Monsanto, The pledge Report 2005

Desde hace unos años las multinacionales, han puesto la mira agresiva en los países del Sur, con el objetivo orientado siempre hacia el control de la agricultura a nivel mundial -en el proceso de la globalización- Monsanto una de las multinacionales nefastas con más influencia en el mundo actual ha puesto las garras sobre numerosos países del Sur, particularmente sobre Argentina, -lo ha hecho y lo está haciendo también en Chile, Paraguay, Brasil- con la complicidad y ayuda de los corruptos políticos o gente del poder gobernante.

Argentina La Soya del Hambre es una investigación realizada por Marie-Monique Robin transmitido por Arte en el año 2005 (1) pero hoy a fines ya del 2011 mas latente que nunca toca un tema que concierne a todas las personas, los famosos OGM estos Organismos Geneticamente Modificados que arrastran o traen consigo las nuevas enfermedades productos de los pesticidas, efectos hasta ahora desconocidos en la alimentación y salud pero que ciertos científicos independientes -el 95% de los científicos trabajan para las multinacionales y solo 5% son independientes (2)- señalan como cancerígenos, esterilización de los suelos, expulsiones de sus tierras de campesinos, deforestaciones, desastres sanitarios, pérdida de la biodiversidad, etc.

Es lamentable que para la introducción de estos productos tanto en la producción como en la cadena alimentaria en muchos países del Sur no hubo ni hay debates, sino son introducidos de forma dictatorial y arbitraria y lo peor que la población no tiene conocimiento de estas decisiones y en la mayor parte de los casos se enteran cuando ya está introducido -y hasta reglamentado- en su cadena alimentaria lo cual afecta su salud en forma directa o indirecta.

La reflexión que se me viene con la introducción de estos Organismos Geneticamente Modificados en la Naturaleza, pues no son solo soya sino maiz, papa, arroz, peces, etc -la lista va creciendo- se va limitando el número de productos, es decir se va matando la biodiversidad y la cadena alimenticia va cayendo en manos de unas pocas empresas detrás de las cuales están siempre las nefastas personas psicópatas que con el argumento falaz de "alimentar al mundo" vienen modelando el futuro alimentario mundial.


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El Veneno Está en la Mesa

Las bases del sistema moderno están en crisis. Una evidencia clave de esta afirmación es ver como se han precarizado incluso las cuestiones más básicas de la existencia como la alimentación.

Nuestra soberanía alimentaria ha sido puesta en juego a raíz del modelo exportador primario, la irrupción de los transgénicos hace 40 años y todo el paquete que conllevan: herbicidas tóxicos, privatización de la semilla, monocultivo entre otros problemas desencadenados por el monopolio que grandes corporaciones han realizado sobre el mercado agroalimentario.

Brasil es el país en el mundo que consume más pesticidas: 5,2 litros / año por habitante. Muchos de estos herbicidas, fungicidas y pesticidas que consumimos están prohibidos en casi todo el mundo en situación de riesgo que suponen para la salud pública.

Y claro, no digamos que es el único país que vive esta catástrofe. El conosur, en especial la zona comprendida por Argentina, Paraguay y Brasil, experimenta graves casos de intoxicaciones, malformaciones congénitas e incluso la muerte de trabajadores temporeros que en mínimas condiciones manipulan los productos agrícolas.

Muchos son rociados con pesticidas lanzados por aviones que planean sobre los campos de cultivo mientras se encuentran en la faena.

Emblemático resultó el caso de Ituzaingó, en Argentina, donde 114 menores de 142 tienen agroquímicos de Monsanto en su cuerpo. Ante la prueba médica del hecho, la Cámara Primera del Crimen de Córdoba, condenó a tres años de cárcel a los responsables Francisco Rafael Parra, agricultor y a Edgardo Jorge Pancello, piloto de avión.

No es difícil o errado concluir que los únicos beneficiados con el negocio del agro sean las multinacionales que fabrican los pesticidas para determinada sepa de semilla.

Justamente entonces, la idea de la película es mostrar que la causa de esta catástrofe es un modelo agrícola que privilegia el lucro por sobre la salud de los ecosistemas y los seres que la habitan.



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