Tras cinco largos años juntos, un día el amor se terminó y ella lo abandonó. Pero Shane, de 25 años, hasta ese momento un hombre con varios kilos de mas, fofo, y con tendencia al sedentarismo, no se quedó llorando. Decidió, entonces, hacer un drástrico cambio en su vida en Southampton, Gran Bretaña.
Shane, dejó la comida chatarra, tiró los números de los delivery y se convirtió en fisicoculturista. Hoy el cuerpo que muestra, es el de un verdadero atleta. No hay mal, que por bien no venga. ¿Volverá a llamarlo su ex?



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